Entre julio de 2024 y julio de 2025, diecisiete estados de Estados Unidos registraron más muertes que nacimientos, según datos recientes de la Oficina del Censo de Estados Unidos.
Este fenómeno afecta principalmente a regiones del noreste y los Apalaches y tiene consecuencias directas sobre el crecimiento demográfico, la fuerza laboral y la sostenibilidad del sistema de seguridad social.
De acuerdo con información publicada por Newsweek y confirmada por estimaciones oficiales, el número de estados en esta situación aumentó notablemente respecto a la década pasada, cuando solo cuatro estados presentaban una disminución natural de la población.
Los estados con mayor saldo negativo son Pennsylvania, West Virginia, Maine y Michigan, según la Oficina del Censo, en datos compilados por Visual Capitalist.
El fenómeno se enmarca en un contexto de descenso sostenido de la tasa de fecundidad nacional, que permanece por debajo del nivel de reemplazo de 2,1 hijos por mujer.








