BFA, hasta ahora controlada al 100 % por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) y vehículo a través del cual el Estado mantiene algo más del 18 % de CaixaBank, quedará adscrita al Ministerio de Economía. A esta sociedad también se le transferirán las acciones en Sareb, el conocido “banco malo”, según ha informado este martes el propio departamento. El Consejo de Ministros ha dado luz verde al anteproyecto de ley de medidas integrales para la prevención del blanqueo de capitales, que contempla la creación de la Autoridad Nacional de Integridad Financiera (Anifi). Economía detalló en un comunicado que, con el fin de acelerar la operatividad de la nueva autoridad, se aprovechará la infraestructura del actual Frob, diseñado en su día para el rescate de entidades con graves dificultades tras la crisis financiera de 2008 y que también depende del Ministerio de Economía. La reconfiguración del Frob implica que el Ministerio de Economía tendrá un control más directo de BFA y también el traspaso de sus competencias de resolución ejecutiva: en el caso de las entidades de crédito, al Banco de España; y, para las empresas de servicios de inversión, a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). TE PUEDE INTERESAR Asimismo, BFA Tenedora de Acciones, el instrumento con el que el Estado gestiona su posición en CaixaBank tras su fusión con Bankia, dejará de ser filial del Frob. BFA pasará a depender directamente del Ministerio de Economía y conservará su carácter de sociedad instrumental. Continuará ejerciendo sus derechos como accionista en CaixaBank en los mismos términos actuales y se mantienen intactas las obligaciones y condiciones de desinversión en la entidad. TE PUEDE INTERESAR En febrero de 2025, el Gobierno volvió a prorrogar el calendario de venta de la participación en CaixaBank, que ahora fija su horizonte en diciembre de 2027. Como parte de esta transformación, BFA recibirá también las acciones del Frob en Sareb (Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria), el “banco malo” creado para canalizar inmuebles, suelos y carteras de crédito de la reestructuración bancaria y que, en los últimos años, ha cobrado un papel relevante en la política de vivienda, con mayoría de capital público. Hasta la fecha, la autoridad nacional de resolución ejecutiva, el Frob ganó 7.253 millones en 2025, un 169 % más que en el ejercicio previo, impulsado por la revalorización de la participación estatal en CaixaBank y por los dividendos distribuidos por el banco. TE PUEDE INTERESAR Además, por primera vez en su historia, el Frob realizó un ingreso directo al Tesoro Público por 550 millones de euros. La candidata del Gobierno para presidir el Frob, Carla Díaz Álvarez de Toledo, afirmó la semana pasada en la Comisión de Economía del Congreso que su prioridad es maximizar el valor de la participación del Estado en CaixaBank. En este sentido, subrayó que la desinversión deberá calibrar el momento oportuno y que no está previsto intervenir en la gestión de la entidad. BFA, hasta ahora controlada al 100 % por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) y vehículo a través del cual el Estado mantiene algo más del 18 % de CaixaBank, quedará adscrita al Ministerio de Economía. A esta sociedad también se le transferirán las acciones en Sareb, el conocido “banco malo”, según ha informado este martes el propio departamento.
Economía asume el control directo de las acciones del Estado en CaixaBank y Sareb
Economía asumirá BFA y las acciones de la Sareb, mientras la resolución pasa a Banco de España y CNMV; la desinversión en CaixaBank sigue prevista hasta diciembre de 2027







