Los fabricantes de automóviles continúan dando marcha atrás en su apuesta por los servicios de coche compartido en un momento de dificultades financieras. Stellantis ha acordado la venta del negocio de 'carsharing' Free2Move al fondo alemán Mutares, una operación con la que el grupo acelera su retirada de las actividades de movilidad para concentrar inversiones en su negocio principal de fabricación de vehículos. La desinversión convierte a Kia en el último gran fabricante que mantiene una presencia directa en el 'carsharing' a través de Wible, la empresa conjunta que comparte con Repsol.

La operación, cuyo importe económico no ha sido desvelado, supone la venta de la totalidad de la participación de Stellantis en Free2Move Car Sharing. El cierre queda pendiente de las autorizaciones regulatorias, del proceso de información a los representantes de los trabajadores y del cumplimiento de las condiciones habituales de este tipo de transacciones.

Con este movimiento, Stellantis profundiza en la estrategia marcada por su plan FaSTLAne 2030, presentado por el consejero delegado Antonio Filosa, que apuesta por una asignación más disciplinada del capital y por concentrar los recursos en las regiones, marcas y tecnologías con mayor capacidad de generar rentabilidad.