Taipéi (EFE).- La Justicia taiwanesa emprendió su tercera ola de registros en el marco de la investigación por el presunto envío ilegal a China de servidores avanzados de inteligencia artificial (IA) sujetos a medidas de control de exportación, un operativo que, según Bloomberg, se saldó con la detención de un empleado local de Nvidia.

En un comunicado, la Fiscalía del Distrito de Keelung (norte) señaló este martes que el pasado 24 de julio ordenó registros en el domicilio de un sospechoso, de apellido Chang, y en la empresa para la que trabaja, sin identificar en ningún momento de qué compañía se trata.

Según el órgano judicial, Chang es sospechoso, entre otros, de un delito de falsedad en documentos elaborados en el ejercicio de su actividad profesional.

Tras interrogarlo, la Fiscalía consideró que los indicios de criminalidad eran «graves» y que existía riesgo de fuga, destrucción de pruebas y confabulación con cómplices y testigos, por lo que solicitó al tribunal de distrito la prisión preventiva del sospechoso, con prohibición de comunicación y visitas, medida que fue concedida.

La agencia Bloomberg, por su parte, informó este mismo martes, citando fuentes anónimas, de que la Fiscalía había ordenado la detención de un empleado local de Nvidia en el marco de esos registros.