Los psicólogos alertan de que los jóvenes recurren cada vez más a herramientas como ChatGPT en busca de apoyo emocional, una práctica que consideran altamente peligrosa
Los chatbots de inteligencia artificial (IA) generativa, como ChatGPT, Claude o Gemini, están penetrando en la intimidad de las personas. También en la de los menores. Cada vez más jóvenes recurren a estas herramientas para hacer consultas de carácter emocional. Los psicólogos advierten de que la suplantación de vínculos humanos por relaciones digitales puede tener efectos profundos en el desarrollo emocional. En algunos casos, el desenlace puede ser fatal: en EE UU hay varias demandas interpuestas contra desarrolladoras de IA por las familias de jóvenes que se han autolesionado o hasta suicidado, presuntamente azuzados por este tipo de herramientas. Como Sewell Setzer, de 14 años, que se quitó la vida tras comentar esa posibilidad con un personaje sintético creado con Character.ai del que estaba locamente enamorado e interpretar algunos de sus comentarios como una invitación a hacerlo.
El fenómeno de los llamados amigos digitales está empezando a inquietar en el país norteamericano. Uno de cada ocho adolescentes estadounidenses ya utiliza chatbots como apoyo emocional cuando se sienten tristes, enfadados o nerviosos, según un informe de Rand Corporation y la Universidad de Harvard. La proporción alcanza el 22% si nos fijamos en el rango de edad de entre 18 y 22 años. Otros estudios son todavía más contundentes. Según el Pew Research Center, el 64% de los adolescentes de EE UU usa habitualmente herramientas de IA como ChatGPT, Replika, Claude o Character.AI, un tercio de ellos diariamente.






