Cada vez más menores recurren a ‘chatbots’ para encontrar apoyo emocional, y pagan el precio
En la atención a la salud mental juvenil, en los últimos años ha surgido una tendencia llamativa. Entre los jóvenes que buscan ayuda por ansiedad o depresión, recurrir a ChatGPT para obtener apoyo emocional es cada vez más común. Incluso cuando los terapeutas dejan claro que ChatGPT no es un terapeuta, muchos jóvenes lo restan importancia: “No me importa, solo estoy habl...
ando con Chat, ya está”.
Esto no es un fenómeno aislado. Investigaciones internacionales muestran que casi tres cuartas partes de los jovenes en Estados Unidos utilizan chatbots de inteligencia artificial como ChatGPT a diario o varias veces por semana. Algunos describen estas conversaciones como tan significativas como las que mantienen con amigos “reales”. Estudios británicos sugieren que los jóvenes recurren a los chatbots porque están disponibles las 24 horas, parecen menos críticos y a menudo dan respuestas más claras que los adultos. Algunos incluso llaman al chatbot un “amigo”.
Esta no es una historia sobre menores que eligen bots en lugar de personas. Es una historia sobre personas y cuidados que no están disponibles para ellos. Los problemas psicológicos entre los jóvenes van en aumento, mientras que los servicios de salud mental juvenil están desbordados por largas listas de espera. Para muchos, el sistema de atención simplemente no ofrece apoyo oportuno ni accesible.






