El pasado sábado, al día siguiente de que se declarase emergencia nacional por el que ya se ha convertido en el incendio forestal más devastador de la historia de España, Santiago Abascal señalaba al culpable de la catástrofe: Pedro Sánchez. A través de un vídeo en las redes sociales, el líder ultra vinculaba las llamas que arrasan Madrid, Ávila y Toledo con otros desastres, como la dana de Valencia en 2024 o el apagón general de 2025, y culpaba de todos ellos al fanatismo, la corrupción y la mafia que atribuye al Gobierno. “Esta es la España de Sánchez, la de Nerón”, apostillaba, aludiendo al incendio de Roma que la leyenda atribuye al entonces emperador.Abascal no ha vuelto a pronunciarse sobre la catástrofe, pero sus directrices han sido repetidas estos días por todos los portavoces de su partido. La primera de ellas, minimizar el cambio climático, obviando el hecho de que el mes de junio haya sido el segundo más cálido en España desde que hay registros y julio lleva el mismo camino, con cuatro olas de calor sucesivas hasta ahora. “Es mentira que el cambio climático genere los incendios”, aseguró el mismo sábado el diputado regional Íñigo Henríquez de Luna en la localidad de Cenicientos, donde entonces se encontraba el puesto de mando avanzado del operativo contra incendios que luego hubo que evacuar. “La culpa no es del cambio climático”, remachaba el domingo en Almería el portavoz adjunto de Vox en el Parlamento andaluz, Rodrigo Alonso.Preguntado por el negacionismo de Vox, el portavoz nacional del partido, José Antonio Fúster, aseguraba hace una semana: “¿Cómo vamos a negar el cambio climático? Es una constante en la historia de la Tierra”. “¿Cuál es nuestra discrepancia? No creemos que sea antropogénico”, respondía. “No es el hombre” el culpable, sentenciaba, contradiciendo las evidencias científicas.Si el hombre no es responsable de provocarlo, tampoco lo sería de frenarlo. Los dirigentes de Vox quieren derogar las medidas adoptadas por Europa para ralentizar el aumento de las temperaturas (le pasan la patata caliente a China e India, pero no a los EE UU de Trump, su principal aliado) y, sobre todo, rechazan cualquier relación entre el calentamiento global y la aparición de incendios explosivos de última generación imposibles de extinguir. La culpa, en palabras de la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino, la tiene el “fanatismo climático que impide la prevención de los incendios”. Según Alonso, la voracidad de las llamas se debe a que a la gente del campo “se le multa por retirar restos de vegetación seca, madera y esparto”. “En verano siempre ha habido altas temperaturas y viento. Lo que nunca ha habido”, asegura, “es el abandono y la salvaje acumulación” de combustible vegetal.Vox se hace eco de algunos de los bulos que han circulado por las redes sociales ―como la supuesta prohibición de limpiar los montes, que no es tal, sino todo lo contrario: la obligación legal de limpiarlos y mantenerlos por parte de sus dueños―, pero evita sacar las conclusiones de esta denuncia y señalar al responsable: si algunas actividades en el campo están sujetas a autorización administrativa e incluso prohibidas, los culpables no serían los ecologistas, sino el PP, que gobierna la mayoría de las autonomías.La gestión forestal y la protección del medio ambiente son competencia de las comunidades autónomas, según el artículo 148 de la Constitución, como también lo son las políticas de prevención y extinción de incendios forestales, salvo que se declare emergencia de interés nacional, como sucedió por primera vez el pasado viernes. La Ley de Montes solo atribuye al Estado la competencia exclusiva en materia de representación internacional, mientras que colabora con las comunidades autónomas en la elaboración de normas básicas, estrategias y directrices de política forestal.La responsabilidad de los gobiernos autonómicos quedaba clara en un análisis publicado el verano pasado por la Fundación Disenso, que preside el propio Abascal. “Claro que las comunidades autónomas son culpables [de los incendios] pues, en muchos casos, se han dedicado a reducir los presupuestos o los despliegues, ya que, en última instancia, confiaban en el Estado central”. A este último le acusaba de haber “mirado hacia otro lado”, ya que “básicamente no tiene competencias ni capacidad”. Pero insistía: “Los primeros culpables son los que tienen asignadas las competencias. Amparándose en una hipotética e irreal ayuda del Estado en caso de emergencia y acuciadas por sus propias necesidades financieras, las comunidades autónomas han reducido de manera sistemática las partidas de prevención, limpieza de montes, cortafuegos, mantenimiento de pistas forestales o refuerzo de brigadas forestales”.Vox no solo sabe que corresponde a las comunidades autónomas la competencia de prevenir los incendios forestales y adoptar medidas para mantener los montes limpios, sino que las ha ejercido: entre julio de 2023 y julio de 2024, un consejero del partido ultra dirigió la Consejería de Gestión Forestal y Mundo Rural de la Junta de Extremadura; entre cuyas competencias figuraba “la prevención y extinción de incendios”.Aunque Vox no tiene ahora esta competencia en ninguno de los gobiernos regionales que comparte con el PP (Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía), ha evitado señalar a los barones populares como responsables del abandono de los montes que, supuestamente, sería el causante de los incendios. En su lugar, Abascal ha decidido culpar al presidente del Gobierno.