“¿Qué más tiene que ocurrir para que todos nos pongamos detrás de un gran acuerdo de país frente a la emergencia climática?”, reclamó Pedro Sánchez. El balance de fin de curso que ayer hizo el presidente del Gobierno estuvo protagonizado por la ola de incendios que azotan España y que ya calcinaron, en lo que va de año, más de 170.000 hectáreas. Una cifra que multiplica por seis el terreno quemado el año pasado por estas fechas. “Y queda agosto y septiembre aún por delante”, advirtió.Como hace en todas sus visitas a las zonas afectadas por los incendios –en Los Gallardos (Almería), La Mierla (Guadalajara), Cenicientos (Madrid), Navaluenga (Ávila), La Vall d’Uixó (Castellón) y, hoy, en Navalcarnero (Madrid)–, Sánchez instó al jefe de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, a sumarse a la propuesta de pacto de Estado frente a la emergencia climática que el Gobierno presentó en septiembre del 2025, en Ponferrada, y que después amplió con las aportaciones de 1.300 expertos. Por ahora sin éxito, ante un PP que lo tacha de “sectario e ideológico”.“La emergencia climática se agrava año tras año, y los ciudadanos nos exigen que estemos unidos como estamos en la respuesta, pero también en la prevención y la reconstrucción de las zonas afectadas”, aseguró. “El negacionismo es el peor de los combustibles ante la emergencia climática”, alertó a todos los actores políticos y gobiernos autonómicos, singularmente a los del PP. “Negar la realidad y las alarmas de la ciencia no nos prepara; al contrario, nos hace mucho más vulnerables y a nuestra población mucho más insegura”, advirtió.“Hoy, con más fuerza y más argumentos que nunca, reclamo ese gran acuerdo de país, el que más necesita España, que es el pacto de Estado frente a la emergencia climática”, demandó. “Es un imperativo, no es una opción, es una obligación por parte de todos”, insistió.Sánchez, no obstante, no prevé telefonear o citar a Feijóo para invitarle a sumarse, o incluso a negociar, este pacto climático. Aunque se mostró dispuesto a “contrastar pareceres”, tendría que ser el líder del PP quien llamara a su puerta, no al revés. “Si tiene a bien unirse a este pacto de Estado, bienvenido sea. Tiene las puertas abiertas”. Pero advirtió: “Ojalá fuera una oposición constructiva y no destructiva, y no negara la evidencia de la emergencia climática”.El jefe del Ejecutivo emplaza al Partido Popular: “El elefante en la habitación es la emergencia climática”En la Moncloa, de hecho, alegan que “no vemos a Feijóo con interés de que le llamemos, lleva un año insistiendo en que no quiere un pacto de Estado”.El jefe del Ejecutivo cuestionó que el PP pida acuerdos contra los incendios, pero no frente al cambio climático, que es, a su juicio, “una de las principales causas que provocan los incendios”. “El elefante en la habitación es la emergencia climática”, emplazó al PP.Y aunque Sánchez también admitió que no tendría inconveniente en convocar una conferencia de presidentes, para tratar de alinear a todas las comunidades autónomas en la lucha contra el cambio climático, advirtió que “algunas cuestiones me invitan a ser un poco precavido”, en alusión a los pactos autonómicos del PP y Vox.En estas coaliciones autonómicas de las derechas, denunció, “no hay una voluntad clara y firme de luchar contra la emergencia climática, sino todo lo contrario, al negarlo”. “El negacionismo, que por desgracia se está abriendo paso en algunas comunidades autónomas, es el peor de los combustibles para luchar contra la emergencia climática”, reiteró.En su balance del curso, Sánchez sacó pecho de unos datos económicos “impresionantes”. Y trató de frenar las cábalas de un adelanto electoral: “Queda un año para culminar esta legislatura”, aseguró, apuntando a que las elecciones serán en julio del 2027, salvo cambio de guion. “Nuestra intención es presentar los presupuestos, y nuestra voluntad es aprobarlos”, zanjó.“Queda un año para culminar esta legislatura”, asegura, para frenar las cábalas del adelanto electoralCelebró como “un éxito” de la ley de Amnistía que PP y Junts “se vuelvan a reencontrar”. Y, pese a que eludió las causas judiciales por corrupción que salpican al PSOE, acusó al PP y Vox de impulsar “una causa política” contra Begoña Gómez y David Sánchez, cuya profesionalidad resaltó más allá de que sean su mujer y su hermano.Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997