¿Pacto de Estado? Una quimera en el hiperventilado clima político español. El presidente del Gobierno lo viene reclamando desde la oleada de incendios del verano pasado, lo reiteró hace dos semanas a raíz del trágico fuego que mató a 13 personas en Almería y lo repite cada día desde el pasado viernes: un gran acuerdo para hacer frente al cambio climático ante la cada vez mayor magnitud de los incendios forestales. El PP ha ignorado todos esos llamamientos y no está dispuesto a sentarse a negociar nada con Pedro Sánchez. Es más, la portavoz parlamentaria de los populares, Ester Muñoz, deslizó este lunes ideas ambiguas a propósito del cambio climático certificado por la inmensa mayoría de la comunidad científica. Al tiempo, se iba diluyendo la tregua política que se impuso el fin de semana ante los grandes fuegos del centro del país.Cuando el domingo le preguntaron a Alberto Núñez Feijóo, de visita al puesto de mando de lucha contra el incendio de Madrid, si estaba dispuesto a negociar el pacto que Sánchez había propuesto la víspera allí mismo, el líder del PP se excusó: “No voy a hacer ninguna declaración de contenido político”. Era una manera de no explicitar su rechazo a negociar con el Gobierno. Quien se encargó de hacerlo fue este lunes su portavoz parlamentaria. En una entrevista en EsRadio, Muñoz expuso que la idea de que “el cambio climático mata es un mantra que repite la izquierda para no asumir responsabilidades” ni responder de la “mala gestión del Gobierno”. Aun sin negar el calentamiento global, y en respuesta a una entrevista en EL PAÍS de la vicepresidenta de la Comisión Europea y exministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, la dirigente popular deslizó una idea que suelen emplear los negacionistas: “Que el clima cambia es algo que ha ocurrido durante la historia de la humanidad y de la Tierra, eso es de perogrullo; ahora bien, ¿cómo actúa el ser humano frente a las cosas que cambian?”.A lo largo de la historia han existido periodos más cálidos y más fríos. Pero dos diferencias fundamentales convierten en extraordinario el cambio que se está viviendo. La primera es que ha sido “causado inequívocamente” por solo una de las especies que habita la Tierra: el ser humano, principalmente, con la quema de combustibles fósiles. Es lo que concluyó en 2023 el Grupo Intergubernamental de Expertos en Cambio Climático, encargado de analizar todo el conocimiento científico sobre el calentamiento. La otra diferencia es que el clima se está modificando a una velocidad vertiginosa, lo que hace más complicada la adaptación de las sociedades a unos eventos, como olas de calor e incendios, que cada vez son más extremos. Menos explícita que Muñoz, la presidenta de la Comunidad de Madrid también cuestionó la relación de la creciente magnitud de los fuegos forestales con el calentamiento global. Ante la llamada a un pacto de Estado, Isabel Díaz Ayuso sostuvo que “la mayoría de los incendios han sido causados por la mano del hombre” y criticó que se pretenda solventar el problema con “soluciones de brocha gorda”. Desde la firma de los pactos autonómicos con Vox, el PP ha venido manteniendo una posición ambigua sobre un fenómeno que la ciencia considera acreditado. En esos acuerdos, los populares han asumido tesis provenientes de la visión negacionista de la ultraderecha, como la denuncia de las “agendas ideológicas en medio ambiente” o el rechazo del Pacto Verde suscrito en Europa por conservadores y socialdemócratas. Esas formulaciones fueron incorporadas por el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno, en su pacto con Vox. Lo que no le impidió mentar el “cambio climático” diez días más tarde, cuando se enfrentó al terrible incendio de Almería.Hace un año, durante la oleada de fuegos que en agosto golpeó de forma dramática al noroeste de la península Ibérica, Sánchez lanzó su propuesta de pacto de Estado. Lo hizo el 17 de agosto, y el Gobierno presentó el 1 de septiembre un primer borrador en el que ya se hablaba de la creación de refugios climáticos y de una agencia estatal de protección civil y de emergencias para mejorar la coordinación ante este tipo de fenómenos extremos. Se inició entonces un proceso de consultas con colectivos, agentes sociales y científicos para poder elaborar un documento más amplio. Y en octubre se celebró en Ponferrada (León) una convención centrada en esta iniciativa. Finalmente, en diciembre pasado se presentó un documento con 80 medidas que surgieron en parte de las aportaciones de alrededor de 1.300 expertos y representantes de la sociedad. Sánchez defendió que algunas de ellas —como la red de refugios climáticos o un consejo asesor de científicos que se creará este martes— se pondrían en marcha hubiera o no acuerdo con el resto de partidos.Tradicionalmente, un pacto de Estado suponía la unión de todas o la mayoría de fuerzas políticas con representación en el Congreso alrededor de una causa. Como el suscrito contra la violencia de género en 2017 o el antiterrorista, de 2000 y actualizado en 2015. Pero la situación política actual hace casi impensable un acuerdo similar, y en algo como el cambio climático que la ultraderecha ha convertido con falsedades en una de sus batallas culturales.Un minuto después de lanzar Sánchez su propuesta hace un año, el PP ya se había desmarcado. Paralelamente a las consultas con expertos, el PSOE llevó al Congreso este pacto. Pero en la Comisión de Transición Ecológica también socios del Gobierno, como BNG, PNV o EH Bildu, plantearon serias dudas sobre la iniciativa, que llegaron a denominar como “cortina de humo”. Pese a todo, el Gobierno tiene intención de seguir insistiendo. En otoño se celebrará una nueva convención sobre el pacto, y el Ministerio para la Transición Ecológica acaba de lanzar un nuevo llamamiento para las entidades que quieran adherirse.El cruce de declaraciones de este lunes puso fin a la efímera tregua política vivida durante el fin de semana, en la que el propio Rey, de visita a las zonas afectadas, ensalzó la coordinación entre las distintas administraciones. La portavoz de la dirección del PSOE, Montse Mínguez, respondió a Muñoz y reprochó al PP su negativa a negociar un acuerdo: “Busca excusas para no molestar a sus socios. Y con el tiempo hace suyos los principios negacionistas de Vox”. También criticó a Ayuso por pedir la declaración de emergencia nacional, que equivale a traspasar el mando a la Administración central, por un mensaje en Twitter. Quien volvió a la carga fue el ministro de Transportes, Óscar Puente, que el viernes ya había mantenido un muy áspero rifirrafe con Ayuso. En un largo mensaje en las redes sociales, Puente acusó al PP: “Detrás del drama de cada verano están sus políticas”. El ministro especificó que se refería al negacionismo climático y a los recortes en los servicios públicos.Con información de Virginia Martínez y José Marcos