En mi último artículo antes de las vacaciones veraniegas trato un asunto, que corresponde al aforismo "la utopía de hoy es la realidad de mañana", porque hay una serie de factores confluyentes para que el Senado de varios países puedan transformarse en cámaras ciudadanas. Veamos:PublicidadLas asambleas ciudadanas creadas por altas instituciones públicas: Gobiernos y ParlamentosLa existencia de asambleas ciudadanas promovidas por Gobiernos y Parlamentos de varios países para debatir y tomar resoluciones, que sirven de orientación a la política de estas instituciones y en varios casos han sido sometidas a referéndum de toda la nación. Ejemplos destacados de asambleas ciudadanas en Irlanda con referéndums que aprobaron el matrimonio homosexual (2015) y el aborto (2018), en Islandia sobre la reforma de la Constitución, que no terminó en referéndum por conflictos entre partidos políticos, de Canadá sobre la reforma del sistema electoral, que no tuvo éxito en referéndum por no llegar al 60% de votos favorables. Y suma y sigue: Parlamento ciudadano permanente de Bélgica (2019), Convención sobre el clima de Francia (2019), Cámara de revisión de Oregón. Estados Unidos (2011), etc.Estas asambleas están formadas por un alto número de miembros, extraídos por sorteo del censo electoral, aplicando las variables de edad, sexo, ocupación, territorio, etc., que tras oír y mantener coloquios con expertos y asociaciones civiles debaten sobre un asunto controvertido en reducidos grupos y en el pleno y toman finalmente resoluciones que trasladan a Gobiernos y Parlamentos.El respaldo de partidos políticos y politólogosEn Francia ha habido diversos proyectos de conversión del Senado en una asamblea ciudadana, parcial o totalmente, o de creación de una tercera cámara. Tanto el partido socialista como el partido de los insumisos de Mélenchon han defendido la conveniencia de modificar el Senado en la línea de una cámara ciudadana.Por ahora, las propuestas de los partidos políticos no han pasado a la eficacia y ejecución, pero nada impide que en el futuro existan órganos relevantes de representación política formados por ciudadanos/as seleccionados por sorteo. El sorteo, método de selección olvidado desde el predominio absoluto del voto representativo en las revoluciones liberales de la segunda mitad del siglo XVIII (predominio no antes de esta fecha), ha vuelto a la escena política y es difícil precisar su futuro, pues creo que su suerte corre pareja al declive de la democracia representativa. Mi opinión es que, al menos, alcanzará un valor complementario de la representación por voto ciudadano.PublicidadPor otro lado, un alto número de reconocidos politólogos defienden la conversión de una de las dos altas cámaras políticas -Senado o Congreso- en cámara ciudadana o la creación de una cámara ciudadana en los Estados unicamerales. Destacan las propuestas para Reino Unido, Bélgica, Dinamarca, Francia, Australia, Estados Unidos (Federación y Estados).La inutilidad del SenadoEn la mayoría de los países hay una dura crítica contra el Senado, al igual que en el nuestro. En relación con el Senado español he publicado en este diario el extenso artículo Diez argumentos para la supresión del Senado, del que entresaco los seis más destacados:El Senado no realiza sus funciones concretas como cámara de representación territorial, es decir, como instrumento de integración de las Comunidades Autónomas en la dirección y voluntad del Estado.Es una cámara parlamentaria que nada aporta; es suficiente el Congreso de los Diputados para desarrollar las funciones legislativas, de control del Gobierno y de representación política.La duplicidad de unas mismas funciones realizadas por ambas cámaras, Senado y Congreso, ya que el Senado tiene como principal finalidad convertirse en una segunda lectura del Congreso.El derecho comparado nos proporciona ejemplos continuados de supresión del Senado, que es muy probable que sean seguidos por otros. El Senado ha sido abolido en Venezuela, Nepal, Nueva Zelanda, Canadá, Suecia, Dinamarca, Croacia. Por otra parte, nuevos Estados, que estrenan democracia y constitución, se adhieren al unicameralismo, es decir, a un Congreso sin Senado.El Senado contribuye al exceso de políticos de nuestro país y el consiguiente gasto del erario público. El alto número de políticos españoles es una constante en la crítica interna y externa: tenemos demasiados políticos en relación con el número de habitantes.El Senado tuvo unos orígenes que hoy no se justifican. Surgió como cámara aristocrática de contrapeso y freno al Congreso, del que se presumía una constante política progresista, que atentaría a los intereses de las clases altas. Nobles y pudientes en el Senado y el pueblo llano en el Congreso.PublicidadLa organización del Senado español como cámara ciudadanaApunto a continuación mi diseño de una nueva composición y funcionamiento del Senado español: una síntesis de mínimos.ComposiciónEl mismo número de componentes que actualmente tiene nuestro Senado, provenientes del sorteo del censo electoral utilizando los criterios proporcionales clásicos: edad, sexo, formación, territorio, etc. Los seleccionados prestan su voluntariedad para formar parte de la institución. No pueden ser sorteados quienes ya hayan asumido responsabilidades políticas, pues uno de los criterios de la nueva cámara es la rotación en los cargos.Preparación de la ciudadanía para el desempeño del cargoReciben una formación durante dos-tres meses especialmente en las leyes que tienen que ser debatidas por el Congreso durante el tiempo que ocupan el cargo.Duración del cargoUn año, si bien el Senado se renueva por tercio cada cuatro meses, para que siempre disponga de miembros experimentados y no sucesivas cámaras con miembros ex novo. Una práctica habitual en las altas instituciones, como el Tribunal Constitucional. Esto comporta un aprendizaje de los nuevos miembros por los más veteranos. Interesa la rotación en el desempeño del cargo convirtiendo al Senado en una escuela de democracia y de fomento de la participación política de los ciudadanos/as.Retribución y condiciones laboralesLa misma retribución que reciben los miembros del Congreso durante el desempeño de sus funciones. El mismo tratamiento dispensado a los diputados/as en la reserva del puesto de trabajo desempeñado antes de formar parte del Senado. Indemnizaciones equivalentes a las de los diputados/as en función del tiempo de ejercicio del cargo.FuncionesPresentación de proposiciones de ley al Congreso aprobadas por mayoría absoluta en el Senado.Veto de retorno de las leyes del Congreso rechazadas por mayoría absoluta en el Senado. No es un veto absoluto sino un veto de reconsideración por el Congreso de las leyes vetadas. Ejercicio del veto una sola vez por ley.Control del Gobierno con las mismas funciones que ejercita el actual Senado.Ventajas de la conversión del Senado en cámara ciudadanaQue no toda la política quede en manos de los partidos políticos en un modelo único de democracia representativa. Aplicar el art. 23.1 de la Constitución, según el cual "los ciudadanos tienen el derecho de participar en los asuntos públicos directamente o por medio de representantes". Un instrumento para compensar la sorprendente falta de mecanismos de democracia directa de iniciativa popular en nuestro país.Proporcionar utilidad a una institución muy criticada como es el Senado, sobre la que existe una casi unánime opinión de politólogos y constitucionalistas de que no cumple la función para la cual fue creado, la representación territorial, y debe ser reformado, incluso extinguido según algunos/as.Fomentar la igualdad en el acceso a la participación de la ciudadanía en la política y evitar la desmedida profesionalización de la política servida por personas que saltan de un puesto a otro durante muchos años, a veces durante más tiempo que la vida laboral normal.Hacer posible la denominada por los politólogos representación real de la sociedad frente a la representación electoral, que deja fuera a millones de personas cuyos votos son desechados por no entrar los partidos votados en la barrera electoral. En las últimas elecciones generales de 2023 se presentaron 59 partidos políticos y solo 11 consiguieron escaños en el Congreso. Un número excesivo de votos fueron desechados: más de millón y medio. A ello se añaden dos grupos más de personas sin representación: los abstencionistas voluntarios y las personas vulnerables, que no van a votar.Constituir un obstáculo a la corrupción estructural debido a la rotación y ejercicio del cargo durante poco tiempo.Aportar nuevos temas no incluidos en la agenda de los partidos políticos.