El interior de la provincia de Segovia conserva espacios naturales que se han ido formando en torno a sus cursos de agua. Uno de ellos es el valle del Pirón, un espacio atravesado por el río del mismo nombre y por el río Viejo, que discurren entre franjas de roca caliza antes de abrirse paso hacia zonas más llanas. La acción del agua ha ido modelando este entorno, dando lugar a dos pequeños cañones y a un paisaje en el que conviven cortados, manantiales, cavidades y vegetación asociada a las orillas.
Este paisaje puede recorrerse a través de un itinerario circular que parte de Peñarrubias de Pirón y atraviesa parte de los términos de Torreiglesias y Losana de Pirón. La ruta enlaza los cauces del Pirón y del río Viejo a lo largo de 11 kilómetros, con una duración mínima estimada de cuatro horas. Está considerada de dificultad fácil, aunque el terreno combina pistas, sendas estrechas, descensos, cruces de agua y una subida más exigente en la segunda mitad del recorrido.
El interés del trazado no se limita únicamente al entorno natural. A lo largo del camino aparecen restos vinculados a antiguos usos agrícolas y ganaderos, así como construcciones relacionadas con el aprovechamiento del agua y espacios que conservan huellas de distintas etapas históricas. El molino, el caserío, la fuente y el puente de Covatillas forman uno de los conjuntos más representativos, al que se suman una ermita rupestre, varias cuevas y una torca originada por el hundimiento del techo de una cavidad subterránea.






