Ahorrar forma parte de los objetivos de prácticamente cualquier hogar. Sin embargo, no siempre prestamos la misma atención a todos nuestros gastos. Uno de los ejemplos más claros es la factura de la luz: mientras dedicamos tiempo a comparar el precio de un teléfono móvil, un seguro o unas vacaciones, muchos consumidores pasan años sin revisar su contrato eléctrico, a pesar de tratarse de uno de los gastos fijos más importantes del presupuesto familiar.

Esa falta de revisión puede salir cara: tarifas que dejaron de ser competitivas, descuentos que caducan, servicios adicionales contratados casi sin que nos demos cuenta o una potencia superior a la realmente necesaria pueden hacer que un consumidor pague más de lo que le correspondería sin ser plenamente consciente de ello.

Para responder a este problema han empezado a surgir herramientas que utilizan inteligencia artificial para simplificar una tarea que hasta ahora requería tiempo y ciertos conocimientos técnicos. Una de ellas es Auro AI, un asistente de ahorro que funciona a través de WhatsApp. El usuario únicamente tiene que enviar una fotografía de su factura de luz o gas para recibir, en minutos, un análisis sobre si está pagando un precio competitivo. Si existe una alternativa más ventajosa y decide cambiar de tarifa, la plataforma puede encargarse también de gestionar todo el proceso.