CONTENIDO publicitarioLa CRCI Valle articula a los sectores público, privado y academia para lograr resultados medibles.El gran aporte de la CRCI es ayudar a que el Valle del Cauca tenga una visión común y una voz regional más sólida. Foto: CRCI27.07.2026 22:24 Actualizado: 27.07.2026 22:29
La competitividad de una región no depende de una sola institución ni se construye únicamente desde las oficinas públicas o desde las empresas en el sector privado. Para ser verdaderamente competitivos es necesaria una visión compartida, continuidad de los procesos y, sobre todo, la capacidad de coordinar a diferentes actores alrededor de un propósito común.Esta es precisamente la finalidad de la Comisión Regional de Competitividad e Innovación (CRCI), una figura que reúne bajo una misma sombrilla al sector público, empresas, academia y sociedad para convertir las capacidades del territorio en proyectos, oportunidades y mejores condiciones de vida para los ciudadanos.La Comisión Regional de Competitividad e Innovación, la CRCI Valle, es presidida por la gobernadora Dilian Francisca Toro. Desde esta instancia se articulan, con todos los actores de la región, las agendas de productividad, competitividad, innovación y desarrollo sostenible de la región. Al contar con el liderazgo de la Gobernación, se conecta de manera efectiva las prioridades de desarrollo departamental con la capacidad institucional necesaria para movilizar decisiones estratégicas.“Más que ejecutar iniciativas de manera aislada, la CRCI busca que las capacidades de las instituciones se complementen. Su trabajo consiste en ayudar a que el Valle del Cauca actúe como región, defina prioridades y avance con mayor coordinación frente a desafíos que ningún actor podría resolver por sí solo”, destacó Marvin Mendoza, gerente de la Comisión Regional de Competitividad e Innovación del Valle del Cauca.Marvin Mendoza, gerente de la Comisión Regional de Competitividad e Innovación del Valle del Cauca. Foto: CRCIEntre las principales funciones de la CRCI Valle destacan: facilitar el diálogo; promover acuerdos y coordinar su formulación, implementación; y hacer el seguimiento de políticas, programas, proyectos y estrategias de impacto regional.Desde las microrregiones y con visión internacionalLa CRCI Valle viene ejecutando una serie de acciones y una de las principales es la construcción de la nueva Estrategia Regional de Competitividad del Valle del Cauca. En sintonía con esa visión regional, dicha estrategia no se está formulando exclusivamente desde Cali ni responde a una visión homogénea del departamento.Honrando el propósito con el que fue creado la CRCI, su construcción involucra ejercicios de diálogo y trabajo con las diferentes microrregiones, reconociendo que los retos de Buenaventura no son iguales a los de Cartago, Tuluá, Buga, Palmira, Sevilla, Caicedonia, Roldanillo o Zarzal. En dichos encuentros han participado alcaldías, empresas, universidades, cámaras de comercio, organizaciones productivas y otros actores locales, que han identificado fortalezas, brechas, proyectos e iniciativas relevantes para sus territorios.“La competitividad, en este sentido, no se entiende únicamente como crecimiento económico. También implica generar empleo de calidad, fortalecer las empresas, reducir brechas territoriales, conectar a los municipios, formar talento pertinente, aprovechar sosteniblemente los activos naturales y crear condiciones para que las personas puedan desarrollar sus proyectos de vida en el departamento”, resaltó Mendoza.El segundo frente que adelanta la CRCI es la Plataforma de Internacionalización del Valle del Cauca, que busca conectar las fortalezas del departamento (empresariales, productivas, científicas, naturales y territoriales) con las oportunidades de la economía global, esto incluye mercados, inversión, conocimiento, tecnología, talento y redes globales. El fin principal de esta articulación es sofisticar la economía, escalar empresas y proyectos, generar empleo de calidad y ampliar las oportunidades de prosperidad regional.Gracias a esta visión se va más allá de esa concepción de la internacionalización limitada a las exportaciones, pues también se trata de atraer y movilizar inversión, facilitar la transferencia de conocimiento y tecnología, conectar el talento regional con redes internacionales y posicionar los proyectos del territorio en escenarios globales.La CRCI ayuda a que el Valle del Cauca tenga una visión común y una voz regional más sólida. Foto: CRCIEl tercer frente en el que la CRCI Valle ejecuta acciones es el de educación. En el marco de Agenda Regional, impulsa el Subcomité de Pertinencia Educativa, un espacio donde coinciden los sectores educativo y productivo, las instituciones públicas y la sociedad.El Subcomité acerca las capacidades y aspiraciones de las personas a la actual oferta de las instituciones educativas y a las necesidades que manifiestan las empresas y los territorios. Parte de esta labor implica identificar los perfiles laborales requeridos, promover formación técnica, tecnológica y profesional, fortalecer habilidades digitales y socioemocionales y facilitar la transición de los jóvenes entre la educación, el empleo y el emprendimiento.“Los diálogos microrregionales han mostrado que esta necesidad se presenta en todo el departamento. Empresas que no encuentran determinados perfiles, jóvenes que no identifican oportunidades laborales cercanas e instituciones educativas que requieren información más precisa sobre las vocaciones productivas son parte de un mismo desafío”, comentó el gerente de la CRCI Valle.Por último, pero no menos importante, la Comisión viene fortaleciendo mecanismos de medición y análisis de la competitividad en tres escalas complementarias: municipal, microrregional y departamental. Este trabajo permite identificar las fortalezas y brechas de cada territorio y sirve como guía a la hora de tomar decisiones, focalizar inversiones, formular proyectos, realizar seguimiento a resultados y facilitar que alcaldías, empresas, universidades y organizaciones trabajen sobre una base común de evidencia.El gran aporte de la CRCI es ayudar a que el Valle del Cauca tenga una visión común y una voz regional más sólida. Esto significa pasar de iniciativas dispersas a agendas coordinadas; de diagnósticos independientes a información compartida; y de esfuerzos de corto plazo a procesos que puedan mantenerse durante varios años. El desafío hacia adelante será convertir esta articulación en resultados medibles: más proyectos viabilizados, mayor inversión, empresas más productivas, formación conectada con las oportunidades del territorio, municipios mejor integrados y una participación más amplia del Valle del Cauca en la economía nacional y global.Porque la competitividad no se decreta ni depende de un solo liderazgo. Se construye cuando una región aprende a escucharse, a priorizar y, especialmente, a actuar de manera conjunta. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.








