Las “mentiras piadosas” suelen decirse con la intención de proteger a otra persona o evitar un momento desagradable.

Pero cuando entran en la ecuación “finanzas” y “pareja”, las también llamadas “mentiras blancas” pueden llegar a afectar gravemente a una relación no sólo de manera económica, también emocionalmente.“Las parejas no siempre son honestas en sus finanzas: pueden ocultarse gastos, deudas y ahorros; (...) puede generar sospechas y resentimiento, (...) e incluso puede destruir la confianza y, si no cesa, dañar la base del matrimonio o de una relación”, explica el Instituto Gottman.

Qué es la infidelidad financieraMentir a la pareja sobre las deudas o nuestra situación con el buró de crédito puede tener el mismo impacto que una infidelidad sexual o emocional.Sin embargo, es importante mencionar que este tipo de infidelidad no ocurre cuando alguien olvidó pagar a tiempo la tarjeta de crédito o utilizó “el cambio de las tortillas” para comprarse una botana.

Va mucho más allá.“Se caracteriza por comportamientos relacionados con el manejo del dinero que rompen los acuerdos establecidos en una relación”, explica la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), señalando un par de ejemplos de la infidelidad financiera:Ocultar deudas o que están en el buró de crédito.Gastar de los ahorros (especialmente si la pareja tiene un proyecto como hacerse de una vivienda o juntar para irse de vacaciones).