0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa consellera de Educació i FP, Esther Niubó, no dio esta tarde más luz sobre los errores cometidos en la realización de las pruebas PISA 2025, actualmente bajo diligencias abiertas por el Govern, pero aseguró ante la comisión de Educación del Parlament que se depurarán las responsabilidades “a fondo” como ha sucedido en otras ocasiones y que ya se han tomado medidas para evitar fallos de este tipo en el futuro. “Asumimos la gravedad de la incidencia y actuamos con transparencia, rigor y responsabilidad compareciendo inmediatamente en el Parlament, y reforzaremos los controles para que esto no vuelva a ocurrir”, ha afirmado la responsable de Educación. Niubó ha comparecido para dar cuenta de esta incidencia en el porcentaje de alumnos exentos en las pruebas PISA, que fue del 23,2 %, muy por encima del máximo del 5 % recomendado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).Por este error, los resultados de Catalunya en las pruebas PISA 2025 del próximo septiembre no tendrán validez a nivel comparativo con los de otras comunidades autónomas ni con los de anteriores ediciones catalanas, lo que hará que no se publiquen en el informe internacional pero sí en el nacional.Varias fuerzas políticas, como Junts y el PP, que han forzado la comparecencia, aunque después el Govern presentó una petición para explicarse, han pedido su dimisión.La oposición ha afeado la falta de transparencia y el retraso en comunicar lo ocurridoLa consellera ha definido la exclusión de Catalunya de las pruebas como un “error técnico” ya que se trata de un problema metodológico que afecta a la representatividad de la muestra y que no afecta a los resultados de las pruebas. Ha admitido la falta de un protocolo “suficientemente claro” para validar las exenciones. En la cronología de los hechos ha manifestado que en marzo tuvieron conocimiento de la desviación de la muestra, pero que no ha sido hasta hace pocas semanas en que han sabido el impacto que tendría el fallo en el informe de la OCDE. “El efecto que tendría en el informe PISA llegó hace pocas semanas”, ha respondido a los partidos políticos que han criticado como falta de transparencia sus explicaciones cuatro meses después de conocer el problema.Niubó ha admitido que la Generalitat no cuenta aún con el expediente de la OCDE, pero ha actuado abriendo inmediatas diligencias con carácter reservado para conocer por qué no se siguieron los parámetros metodológicos y ha puesto medidas, como la creación de una comisión, adscrita a la secretaría de Mejoras Educativas, que velará por los procesos de evaluación. “Lo importante es que no vuelva a producirse”, ha asegurado, “y vengo aquí para dar a conocer un problema pero también su solución”.La nueva comisión que coordinará las pruebas ha sido cuestionada por la oposición por cuanto ahora se cuenta con una Agència d'Avaluació i Prospecció que ya cumple esta función. Y que ha cambiado, como explicó la consellera, los criterios de acompañamiento y validación en este curso. Niubó ha admitido que la Generalitat no cuenta aún con el expediente de la OCDEEn la reconstrucción de los hechos ha indicado que el 11 de marzo de 2025 el Consell Superior d'Avaluación, encargado de supervisar la prueba, se reunió con los equipos docentes para dar instrucciones sobre la misma. Ha admitido que falló la validación y supervisión, pero hasta que no se conozcan los resultados de la investigación no pueden pedirse responsabilidades concretas.Respecto a la posibilidad de que hubiera una cierta “confusión” por parte de las direcciones que aplicaran distintos criterios de exención respecto a los recomendados debido a que al mismo tiempo se realizaban las pruebas diagnósticas de fin de etapa del alumnado, Niubó dijo que “este departamento no culpa a nadie y menos a los directores que hicieron su trabajo, en todo caso, si lo que sucedió fue una confusión, que no lo sabemos, no sería su responsabilidad sino de quien tenía que validar y supervisar el proceso”, ha afirmado. Pero no ha nombrado, como pedían los partidos, qué organismo o quién era el responsable de este seguimiento atribuyendo su silencio a la investigación.Las pruebas de fin de etapa excluían a los alumnos con necesidades educativas especiales mientras que las de PISA a los alumnos con graves carencias imposibilitados de hacer la prueba. “Es solo una intuición”, ha señalado, descartando de nuevo responsabilidades para los docentes. Periodista. Ha trabajado en las secciones de Política, Economía, Opinión y Cultura de La Vanguardia. Desde hace unos años cubre informaciones de Educación y Universidades en Sociedad