El incendio forestal que devora desde hace cinco días el sur de la provincia de Ávila ha calcinado ya más de 50.000 hectáreas y mantiene 16 municipios desalojados, con un perímetro aproximado de 160 kilómetros en ambas vertientes de la Sierra de Gredos. El foco de los equipos de emergencias se ha centrado este lunes en dos pequeñas localidades, Casillas y Mijares, donde los efectivos trabajan a contra reloj para evitar reactivaciones de llamas y fijar perímetros de seguridad en zonas sensibles con riesgo para la población.Mientras tanto, otras localidades cercanas como Casavieja, La Adrada y Piedralaves apagan algunos nuevos conatos sin perder de vista su sierra, totalmente carbonizada. "Está comenzando a avivar el viento y se está levantando el humo, ya vemos cómo ha quedado la sierra y es un desastre. Hemos perdido un paraíso natural", afirma el alcalde de Piedralaves, Germán Ulloa, a 20minutos. El primer edil cuenta que "la parte alta, la que más preocupaba, se ha quemado completamente" mientras la resignación y el cansancio se filtran en sus palabras. Ulloa ha participado como voluntario, junto a otros 39 vecinos, en las labores de extinción: "Un par de grupos estuvimos cubriendo los perímetros de las viviendas para salvarlas. Nos hubiera gustado más efectivos pero entendemos que hay que repartirlos entre los pueblos afectados, se ha logrado frenar las llamas gracias al trabajo de todos".En este momento, los servicios de emergencias se encuentran revisando los puntos calientes de la localidad por si, debido a las altas temperaturas, se reavivan y fuera necesario sofocarlos. "Estamos pendientes de que no se líe con el aire y las altas temperaturas", concreta Ulloa. Los vecinos continúa desalojados y aún se desconoce cuándo podrán regresar a sus casas. Aunque no se ha realizado un balance de daños oficial, sí que ha trascendido que se han quemado varias viviendas. Una situación muy parecida relata la alcaldesa de Casavieja, Vanessa Muñoz, donde aún hay dos casas que tratan de apagar y varias viviendas afectadas, sin especificar un número concreto. "La jornada de este domingo fue más tranquila porque ya no nos quedaba mucho que quemar, estábamos centrados en proteger las casas del pueblo", afirma Muñoz. La primera edil asegura que "los vecinos han vivido unos días muy duros, con momentos de mucha incertidumbre al observar un fuego que se aproximaba rápido, con una virulencia no vista en otras ocasiones". Aunque actualmente no tengan focos activos en los que peligre la vida de la población, Muñoz especifica que "la sierra va a estar mucho tiempo encendida". Un enclave natural que ha quedado reducido a cenizas y sobre el que la alcaldesa no puede evitar sobrecogerse al explicar que "su sierra es el medio de vida para muchos vecinos". "Económicamente esto es una ruina, un desastre. Lo que han perdido los ganaderos, los dueños de un camping con capacidad para 400 familias que ya no se abrirá en mucho tiempo, los vecinos... Es indescriptible. Hemos perdido a los visitantes que venían a disfrutar del entorno en el que vivimos y esto era un gran motor económico para la localidad", manifiesta Muñoz. Los voluntarios han trabajado incansablemente, día tras día, para tratar de frenar el avance de las llamas junto a la UME y a los bomberos desplegados en la zona. La alcaldesa ha agradecido una labor donde "lo han dado todo por salvar el pueblo" mientras señala que les hubiera gustado "una intervención más temprana". "Cuando se intervino ya no era fácil. La decisión de los mandos fue esperar para proteger la localidad, la respetamos, pero los vecinos no hubiéramos tomado esta decisión. Ellos priorizaron la vida de la gente y nosotros queríamos priorizar también nuestras casas y nuestra sierra", ha concretado. En La Adrada "la presencia de humo continúa siendo muy elevada, la calidad del aire en la zona es mala y las personas que están trabajando sobre el terreno lo están haciendo con mascarilla. El humo sigue siendo uno de los principales factores que dificulta las labores y refleja que el incendio continúa activo", ha publicado el Ayuntamiento del municipio en un comunicado.Sobre la evolución del fuego, desde La Adrada han concretado que "se están produciendo reactivaciones en diferentes zonas, por lo que los equipos de extinción siguen interviniendo de forma constante para controlar estos focos y evitar que vuelvan a propagarse". Además, el Consistorio ha explicado que "no está autorizado el acceso de nuevas personas al municipio, por lo que no se puede permitir la entrada de voluntarios por iniciativa propia".Ninguno de los alcaldes consultados por este medio se atreve a hablar sobre cómo será la recuperación de la zona, donde ya se empieza a entrever, a la vez que se disipa el humo, lo larga y costosa que resultará. "Nos vienen meses y años muy duros, la estampa de la sierra que observamos desde el pueblo es desoladora", ha concluido Muñoz. Puntos conflictivos: Casillas y MijaresLas comunicaciones con ambas localidades son complicadas, Casillas se encuentra sin suministro eléctrico y sin cobertura móvil. Unas interrupciones que responden a motivos de seguridad durante la actuación de los medios aéreos, según ha informado el Ayuntamiento del municipio en un comunicado. Sobre el avance de las llamas, el Consistorio ha concretado que "el incendio continúa activo y fuera de control aunque la situación se mantiene estabilizada dentro de la gravedad". El fuego que acecha el frente de El Calamueco y La Cuesta se encuentra perimetrado. En La Manotera continúan desplegados efectivos de Protección Civil y voluntarios, mientras se incorporan a la zona bomberos de la provincia para reforzar las labores de contención. Desde el Puerto de Casillas han descendido medios desplazados desde Andalucía, que revisarán el terreno y sofocarán los posibles focos activos, aunque en este sector todavía no ha sido posible realizar un reconocimiento completo sobre el terreno. Paralelamente, en el entorno de Las Estanferas, los medios terrestres de la Junta de Castilla y León están llevando a cabo maniobras de fuego técnico para consolidar las líneas de defensa y frenar el avance de las llamas. Además, las dos máquinas bulldozer han reanudado este lunes la apertura de una franja de seguridad entre el Regajo de la Bolsa y el Puerto de Casillas, unos trabajos que fueron suspendidos la madrugada de este domingo. Con respecto a Mijares, el director técnico de este incendio, Alejandro Peñalvo, ha precisado que "se ha logrado contener una reproducción que hemos tenido en una pista forestal que da a acceso a una repoblación". En ambos municipios en el Valle del Tiétar, los medios han estado trabajando "toda la noche" para tratar de contener las llamas. En Casillas, dos voluntarios que estuvieron en la parte alta han relatado el horror que vivieron: "Cuando subimos solo pensábamos en que el fuego se nos venía encima, había llamas de unos 20 metros que parecía que caían en las casas del pueblo".
El incendio de Ávila mantiene a Casillas y Mijares en alerta y las miradas ya se dirigen a una sierra calcinada: "Es un desastre"
Los alcaldes de Piedralaves y Casavieja han trabajado como voluntarios en las labores de extinción desde que se desató el fuego. Ambos describen con dolor el estado del enclave natural que rodea a sus municipios.











