A medida la transformación digital acelera, la arquitectura IT de las empresas evolucionaba hacia modelos cada vez más distribuidos, híbridos y en entornos multicloud, con usuarios, aplicaciones y servicios desplegados por múltiples puntos en múltiples países.Este modelo dispara su capacidad operativa, sin duda. Pero también puede multiplicar las grietas de ciberseguridad y la necesidad de una seguridad reforzada en materia de acceso, visibilidad y control.Diversos informes de consultoras (Gartner, KPMG), publicados en 2025, reflejan esta evolución. Apuntan que la descentralización digital es una de las principales tendencias en la materia, que el crecimiento del cloud, la IA y las identidades distribuidas incrementa el riesgo, hasta el punto de que la mayoría de empresas globales prevén aumentar sus presupuestos de ciberseguridad los próximos dos o tres años.NTT Data, un caso de éxitoPara entender mejor este desafío, podemos recurrir a un caso real: la integración por parte de NTT Data (multinacional de servicios IT) de la plataforma de ciberseguridad de Zscaler, basada en la estrategia Zero Trust (confianza cero). Para el CEO y fundador de Zscaler, Jay Chaudhry, esta política responde a los retos, sin precedentes, que plantean a las empresas la IA generativa y especialmente la IA de los agentes, “ya que estos operan de forma independiente, sin necesidad de descansos y a una velocidad que supera la capacidad de respuesta humana”. “Los métodos tradicionales basados en cortafuegos han quedado obsoletos ante la velocidad de las máquinas”.“Consideramos la ciberseguridad como un facilitador del negocio, más que como una función aislada. Debe estar alineada con las prioridades empresariales e integrada en toda la cadena de valor para respaldar una transformación digital segura”, apunta Albert Laparra, CISO Corporativo Global de NTT Data.Los métodos tradicionales basados en cortafuegos han quedado obsoletos ante la velocidad de las máquinasJay Chaudhry, CEO y fundador de ZscalerEl proceso de implantación al que se refiere Laparra pasa por adaptar los modelos operativos, evolucionar los procesos internos y establecer mecanismos de gobernanza alineados con la visión Zero Trust. En este contexto, “el apoyo de Zscaler nos ayudó a consolidar un enfoque de seguridad integrado en las operaciones diarias y alineado con los requisitos de un entorno altamente dinámico”, añade el directivo.En concreto, soluciones como Zscaler Internet Access (ZIA) y Zscaler Private Access (ZPA) permiten a NTT Data un modelo de acceso centrado en la identidad, reducir la dependencia de la infraestructura tecnológica heredada y establecer controles de seguridad consistentes para miles de empleados en más de 70 países.Esta gestión a la vez centralizada y global de la ciberseguridad resulta decisiva, ya que consolida controles de acceso y protección sin necesidad de mantener arquitecturas complejas distribuidas en diferentes regiones. “Nos permite simplificar patrones de conectividad y reforzar la aplicación de políticas basadas en contexto, comportamiento y nivel de riesgo”, explica Zscaler.Asimismo, la arquitectura Zero Trust permite a NTT Data evolucionar hacia un modelo operativo más flexible y resiliente. “En lugar de conceder acceso implícito en función de la ubicación en la red, el nuevo enfoque valida continuamente a usuarios, dispositivos y contextos de acceso”, prosigue Zscaler, además de establecer controles coherentes en entornos multicloud y reducir la exposición asociada a los tradicionales accesos remotos.Consideramos la ciberseguridad como un facilitador del negocio, más que como una función aisladaAlbert Laparra, CISO Corporativo Global de NTT DataA estas funciones reforzadas añade la de mejorar la visibilidad sobre los patrones de acceso y tráfico, la capacidad de inspeccionar y gestionar conexiones desde una plataforma centralizada, aplicar controles basados en riesgo y respuestas más eficientes ante posibles amenazas. En otras palabras, desarrolla “una postura de seguridad más homogénea y adaptable a las necesidades de un entorno global distribuido”.Agilidad, flexibilidad y seguridad reforzadaPero no solo. La plataforma Zscaler contribuye a reducir la complejidad operativa y avanzar hacia un modelo cloud-native para consolidar y simplificar la administración de la seguridad a gran escala. “Hemos logrado una arquitectura más ágil, preparada para acompañar iniciativas de transformación digital y nuevos modelos de trabajo distribuidos, con una flexibilidad especialmente valiosa en un contexto de crecimiento global y de expansión de los entornos en la nube, donde la implementación rápida y los controles de seguridad coherentes resultan críticos”, detalla Zscaler.“Desde una perspectiva empresarial —interviene Albert Laparra—, Zero Trust nos permite avanzar más rápido con confianza. En última instancia, refuerza nuestro papel para ayudar a nuestros clientes a adoptar la innovación digital de forma segura, al tiempo que mantenemos la resiliencia y la confianza que sustentan las relaciones comerciales a largo plazo”.De ahí que Zero Trust deba entenderse como un proceso continuo y una base sólida para seguir evolucionando la estrategia de seguridad de forma escalable. La gestión del cambio a nivel global, la transición desde modelos tradicionales de conectividad y la necesidad de equilibrar seguridad y experiencia de acceso representan desafíos constantes.