La ministra de Inclusión, Elma Saiz, ha subrayado que dos de cada tres hogares que reciben el ingreso mínimo vital (IMV) también cuentan con ingresos laborales. Este era uno de los fines esenciales de la prestación, orientada a frenar la exclusión social y que, según ha señalado, ha contribuido a situar la pobreza en su cota más baja de los últimos diez años, el 19,5 %. Tras la IV Comisión de Seguimiento del IMV, en la que participaron representantes de comunidades y ciudades autónomas y de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Saiz defendió que la red de protección debe ir unida a medidas activas que faciliten la entrada y la continuidad en el empleo. En esa línea, destacó la reforma del incentivo al empleo aprobada este año, que simplifica su cálculo y lo aplica de oficio. Con el nuevo esquema, los primeros 6.000 euros de aumento anual en rentas del trabajo quedan exentos para el cómputo de la prestación y, desde esa cifra, solo se contabiliza el 50 % del incremento. El IMV, concebido en 2020 como herramienta contra la pobreza y la exclusión, se diseñó para ser compatible con otras ayudas. Con posterioridad, incorporó un incentivo específico para la inserción laboral y un complemento de apoyo a la infancia con un umbral de renta ampliado. TE PUEDE INTERESAR La ayuda alcanza actualmente a 860.000 hogares. Más de dos tercios (591.436, cerca del 70 %) tienen menores a cargo y, del total de 2,6 millones de perceptores, casi la mitad son niños y adolescentes. Durante la reunión, la ministra señaló que en los últimos seis años la cuantía del IMV se ha revalorizado un 59 %, al tiempo que se ha ampliado su cobertura y la intensidad de la protección. Según afirmó, la prestación ampara hoy a un 16 % más de hogares que en 2025. TE PUEDE INTERESAR Respecto al informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), que la pasada semana cuestionó la superposición del IMV con otras prestaciones de naturaleza similar, el Ministerio considera razonable que una ayuda de último recurso coexista con instrumentos como las pensiones no contributivas o las rentas mínimas autonómicas. En este punto, Saiz trasladó a las comunidades que los recortes en rentas mínimas acometidos por varias autonomías deberían traducirse en un refuerzo de las políticas activas de empleo para impulsar la inclusión laboral de los beneficiarios. Fuentes del Ministerio de Inclusión apuntaron que la titular del departamento valora el reconocimiento de la AIReF a la mayor agilidad en la tramitación de solicitudes y a la mejora “muy significativa” de la protección frente a la pobreza. TE PUEDE INTERESAR La ministra destacó, además, que España es el segundo país de la Unión Europea que más ha reducido la brecha de pobreza desde 2019 y que, entre los hogares perceptores del IMV, la tasa de pobreza desciende en torno a 40 puntos porcentuales. La AIReF advirtió también de que la tasa de no solicitud entre posibles beneficiarios sigue siendo elevada: el 52 %, que sube hasta el 71 % en el complemento para la infancia. Por ello, planteó simplificar la administración para avanzar hacia una concesión automática. La ministra de Inclusión, Elma Saiz, ha subrayado que dos de cada tres hogares que reciben el ingreso mínimo vital (IMV) también cuentan con ingresos laborales. Este era uno de los fines esenciales de la prestación, orientada a frenar la exclusión social y que, según ha señalado, ha contribuido a situar la pobreza en su cota más baja de los últimos diez años, el 19,5 %.