Siguiendo la estela de un reciente 'trend' de TikTok, donde los usuarios fingen contar su anécdota más impactante emulando su propia entrevista en un documental de Netflix, Sara Gilson, una influencer de moda y estilo de vida, decidió dar un paso al frente el pasado 12 de julio para denunciar públicamente a su marido, Jeremiah 'Shawn' Duffey, acusándolo ante su audiencia de pedófilo. "Preparándome para cuando Netflix estrene un documental sobre mi futuro exmarido, del que acabo de descubrir que es pedófilo", escribía Gilson, de 43 años, en un vídeo de TikTok en el que aparece sentándose en una silla, frente a la cámara y con semblante serio. "Ojalá estuviera bromeando", remataba ella entonces en la descripción de su publicación, que ya supera las 2 millones de visualizaciones.Ahora, apenas dos semanas después de sacar a la luz esta revelación, la influencer estadounidense vuelve a situarse en el foco mediático como víctima de un posible crimen machista. Y es que, según recogió la revista People, la tiktoker fue encontrada sin vida el pasado 23 de julio en su casa de Oklahoma, presuntamente asesinada a disparos a manos de su marido, del que estaba separada y quien, más tarde, se suicidó con el mismo arma.Uno de los hijos menores de Gilson, fruto de un matrimonio anterior y presente en el lugar de los hechos, fue quien alertó a los servicios de emergencia del fallecimiento de ambos, desencadenando así una investigación policial para esclarecer las circunstancias exactas de lo ocurrido en este presunto homicidio-suicidio. Tres días antes de los hechos, el día 20, Gilson había solicitado una orden de protección de emergencia contra su marido, Duffey, y, de acuerdo a fuentes locales como The Oklahoman, aseguraba que este portaba un arma de fuego, había "amenzado con suicidarse y se dio a la fuga". Cabe señalar que los registros judiciales reflejan que Gilson ya había solicitado otras dos denuncias similares contra él en 2021, ambas desestimadas por no comparecer ante el tribunal.En este sentido, como medida cautelar y en nombre de su hija adolescente, también fruto de un matrimonio anterior, se ordenó al hombre abandonar de inmediato la vivienda familiar, ubicada en la ciudad de Owasso, Oklahoma, y mantenerse a una distancia mínima de 100 yardas (aproximadamente 91 metros) de la influencer y la menor.Paralelamente, según el citado medio, la madre de otra menor de 15 años presentó ese mismo día una orden de protección de emergencia contra Duffey tras denunciar que el hombre, de 48 años y entrenador del equipo juvenil de baloncesto de la adolescente, presuntamente la había besado y realizado tocamientos antes de que otro entrenador los sorprendiera mientras estaban a solas.De acuerdo a la denuncia, este presunto abuso sexual formaría parte de un patrón de conductas inapropiadas atribuidas al entrenador que la menor trasladó a su madre, como el envío de mensajes, la invitación a su habitación de hotel durante un viaje para un torneo de baloncesto y el ofrecimiento de dinero "para que guardara silencio".Mientras las investigaciones del Departamento de Policía de Owasso siguen en marcha, el caso de Sara Gilson ha generado una profunda conmoción en redes sociales, generando desde una oleada de mensajes de condolencias y despedida hasta una campaña de recaudación de fondos a través de GoFundMe para ayudar a sus hijos."Sus hijos eran el centro de su mundo, y todo lo que hacía era por ellos", se puede leer en la descripción de la iniciativa. "Los amaba profundamente, trabajaba duro para mantenerlos y soñaba con darles la mejor vida posible".Gilson, que compaginaba su faceta pública como influencer con la de estilista, siguió publicando contenido en redes sociales tras acusar de pedófilo a su marido, cuya cuenta es privada actualmente. En estos vídeos, la estadounidense deja caer el complicado momento que estaría atravesando a nivel personal. "Todo el mundo habla del amor romántico, pero nadie habla de cómo la amistad entre mujeres literalmente salva tu vida", expresaba ella, acompañada de una de sus amigas.A menos de 48 horas de su presunto asesinato, la creadora de contenido reaparecía en su perfil de TikTok, con un posado en el barco y un mensaje que no tardaba en hacer saltar todas las alarmas entre su comunidad virtual. "Que esa mierda nunca me vuelva a encontrar", escribía ella. "Por favor, Dios #traumatok", añadía ella.