La imagen viral de la NASA que muestra la supuesta forma real de la Tierra ha despertado la curiosidad de millones de personas en internet, aunque su aspecto no representa el contorno físico real del planeta. La visualización, basada en el modelo gravitatorio GOCO06s y difundida por el Goddard Space Flight Center de la NASA, muestra el geoide, un modelo científico utilizado para representar cómo actuaría el nivel del mar si solo dependiera de la gravedad. La representación exagera sus irregularidades para hacer visibles diferencias que, en la realidad, apenas alcanzan unas decenas de metros. Lejos de parecer una esfera perfecta, el geoide presenta elevaciones y depresiones propias de una figura irregular. Sin embargo, esa apariencia no significa que la Tierra tenga forma de "patata", como a menudo se comenta en redes sociales. Lo que refleja esta representación son las pequeñas variaciones del campo gravitatorio terrestre, provocadas por la distribución desigual de materiales en el interior del planeta, desde grandes masas rocosas hasta zonas con distinta densidad. Qué es el geoide Desde el punto de vista de la geodesia, el geoide es una superficie equipotencial del campo gravitatorio terrestre. Dicho de otra forma, representa el nivel que tendría el océano si cubriera toda la superficie del planeta y permaneciera completamente en reposo, sin la influencia de mareas, corrientes, vientos u otros fenómenos. Por ese motivo constituye una referencia esencial para comprender cómo se distribuye realmente la gravedad sobre la Tierra. La visualización publicada por la NASA exagera esas diferencias de altura en un factor de 10.000 para que puedan apreciarse a simple vista. Según explica la agencia espacial, la altura del geoide oscila entre aproximadamente +85 m en zonas próximas a Islandia y −106 m en el sur de la India. Sin esa amplificación, las irregularidades serían prácticamente imperceptibles respecto al tamaño del planeta. Por qué la Tierra no es una esfera perfecta Las variaciones representadas en el geoide tienen su origen en la distribución irregular de la masa terrestre. Las regiones con mayor concentración de roca, magma o materiales más densos generan una atracción gravitatoria ligeramente mayor, que los científicos describen como "colinas" gravitatorias. Por el contrario, las zonas con menor densidad producen "valles" donde la fuerza de la gravedad es algo más débil. Para elaborar este modelo se recurrió al proyecto Gravity Observation Combination (GOCO), que desarrolló el modelo GOCO06s a partir de más de 1.000 millones de observaciones obtenidas durante 15 años. Entre los datos empleados figuran los recogidos por los satélites GRACE, de la NASA, y GOCE, de la Agencia Espacial Europea, diseñados específicamente para medir con gran precisión el campo gravitatorio terrestre. La diferencia entre el geoide y el elipsoide Frente al geoide, los científicos también utilizan el denominado elipsoide, un modelo geométrico mucho más regular que simplifica la forma de la Tierra para realizar cálculos cartográficos y matemáticos. Mientras el elipsoide ofrece una aproximación idealizada y uniforme, el geoide incorpora las variaciones reales provocadas por la gravedad, por lo que resulta mucho más útil para trabajos relacionados con la topografía, la navegación o la observación del planeta. La popular imagen difundida por la NASA no pretende mostrar el aspecto físico de la Tierra, sino convertir en una representación visual un fenómeno invisible, como es el de las pequeñas diferencias del campo gravitatorio global. Gracias a este tipo de modelos, obtenidos mediante misiones espaciales especializadas, los investigadores pueden comprender mejor la estructura interna del planeta y disponer de referencias mucho más precisas para estudiar su comportamiento. La imagen viral de la NASA que muestra la supuesta forma real de la Tierra ha despertado la curiosidad de millones de personas en internet, aunque su aspecto no representa el contorno físico real del planeta. La visualización, basada en el modelo gravitatorio GOCO06s y difundida por el Goddard Space Flight Center de la NASA, muestra el geoide, un modelo científico utilizado para representar cómo actuaría el nivel del mar si solo dependiera de la gravedad. La representación exagera sus irregularidades para hacer visibles diferencias que, en la realidad, apenas alcanzan unas decenas de metros.