27/07/2026 a las 08:00h.

El aire seco y caliente favorece la expansión de las llamas, por lo que en episodios de ola de calor los incendios se vuelven más virulentos en muchas ocasiones. El verano de 2025 o este mismo mes de julio son un buen ejemplo de ello.

Pero el intenso calor del verano es un factor que puede afectar también de forma directa al funcionamiento del organismo. Los expertos alertan de un incremento de problemas de salud asociados a las altas temperaturas, especialmente en el ámbito cardiovascular.

El cuerpo humano dispone de varios mecanismos para regular su temperatura, pero estos no siempre funcionan con la misma eficacia cuando el calor es extremo. En condiciones normales, el organismo logra mantener el equilibrio térmico sin grandes esfuerzos, pero cuando el ambiente se vuelve sofocante, esa capacidad empieza a verse comprometida.

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