Poco después de emprender la marcha cruza delante nuestro a toda velocidad un corzo, en un paisaje dominado por pinos derrumbados a causa de las copiosas nevadas invernales. El cérvido, buitres, alguna que otra ave y mariposas son los únicos seres vivos que oteamos en nuestra incursión a la Gespeguera, una montaña que culmina en una cumbre plana con tres leves elevaciones. Miquel Soro explica que ha elegido esta cima “por ser la más solitaria de Port del Comte, por la belleza de la ruta de ascenso a través del valle de Montnou, el único del macizo donde hay agua, y por su vista panorámica”. “No entiendo porque viene tan poca gente, yo la encuentro preciosa, solo en una ocasión coincidí con una pareja que se había perdido, me pidieron ayuda y bajamos juntos”, apunta. Nuestro guía, un veterano geógrafo especializado en cartografía y climatología, avisa de que es un itinerario tan poco solicitado que no es nada fácil localizar tracks del mismo en alguna aplicación.Primeros pasos del recorrido con árboles caídos junto a la pista R.M. BoschLVEn tiempos de destinos masificados, de senderos trillados y de cazadores de tresmiles se agradecen sugerencias diferentes. Tampoco figura en el reto de la Federació d’Entitats Excursionistes de Catalunya (FEEC) que propone hollar 100 picos de una lista de 522 de Catalunya, Andorra y la Catalunya Nord. La Gespeguera nos concede un recorrido sin sobresaltos de 10,6 kilómetros con 714 metros de desnivel positivo que trazamos en cuatro horas con paradas incluidas.“El vértice geodésico no se ubica en el lugar más elevado, sino en el que tiene mejor visibilidad”Soro reside en la urbanización de Port del Comte, en La Coma i la Pedra (Solsonès), el municipio catalán con el porcentaje más elevado de segundas residencias; sólo el 15% de sus viviendas son de uso principal. Con frecuencia se adentra en los picos de esta sierra del Prepirineo, del Pedró del Quatre Batlles, de 2.385 metros, el más alto del Solsonès, a la Tossa Pelada, el Tossal d’Estivella, el Puig de les Morreres, el Tossal dels Orriets o la Gespeguera.El punto de partida es un pequeño espacio de aparcamiento en la zona de Els Planells, a donde hemos llegado tras 4,5 kilómetros de camino, a ratos asfaltado, a ratos de tierra, desde el puerto de montaña de Coll de Jou, en el término municipal de Guixers.Arrancamos en una pista que pasa junto al refugio del Montnou, a los pies del PEIN Serres d’Odèn i Port del Comte. Esta cabaña se construyó para pastores pero también hay un espacio reservado para excursionistas y sorprende, agradablemente, su buen estado de conservación. Consta de una litera con mantas, mesa, chimenea y unas estanterías con víveres más que suficientes para una emergencia, con paté, pasta, arroz, sopa instantánea, conservas... Hace unos meses la FEEC advertía del acto de vandalismo del que fue objeto el refugio libre de Besiberri, en el parque nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Este tipo de albergues sin guardas son un termómetro del civismo de la sociedad.La cabaña para pastores y excursionistas R.M. BoschEl bosque de pino rojo y negro da paso a un horizonte con prados alpinos. El día del ascenso, el pasado 26 de junio, los rebaños de vacas todavía no habían hecho acto de presencia. La pista finaliza en unos pastos a 1.986 metros y a partir de aquí buscamos un sendero marcado de manera irregular con hitos de piedra. “Huele a rebeco”, hace notar nuestro guía en la zona de Coma de la Comtessa. A medida que ganamos altura y que empezamos a divisar la explanada de la cumbre, las explicaciones de Soro, que suma más de tres décadas trabajando en el Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya, evolucionan hacia una suerte de lección de geodesia. “La Gespeguera no tiene forma de pico pues la cumbre se extiende por una amplia superficie plana en la que emergen tres salientes, a 2.331,5 metros, a 2.332,1 y a 2.335, 4. El vértice geodésico no se ubica en el lugar más elevado, sino en el de 2.331, 5 metros, el más occidental, porque es el que tiene mejor visibilidad”, detalla Soro. “Antes de la irrupción del sistema de navegación por satélite (GPS) ese pilar de hormigón que marca un punto geográfico exacto se colocaba en el lugar que ofrecía la visión de al menos otros tres picos con vértice geodésico, y así poder hacer las triangulaciones y elaborar mapas topográficos”, añade.Los prados se alternan con el bosque R.M. BoschLa calima y el polvo sahariano enturbian las vistas. Además, vemos una columna de humo que vaticina algún fuego. Al descender verificamos que se ha producido un incendio forestal en Tiana, en el Maresme. A pesar de la escasa nitidez identificamos, en un panorama de 360 grados, el Puig de les Morreres, los Rasos de Peguera, la sierra de Ensija, el Taga, el Pedraforca, el Puigmal, la Tossa d’ Alp, el Pedró dels Quatre Batlles, la Tossa Pelada, el Cadí, la Tossa Plana de Lles, el Perafita, el Comapedrosa, la Pica d’Estats, la Torreta de l’Orri, el Montsec de Pallars, el Aneto, la sierra de Boumort... La cumbre está a caballo de dos términos municipales, Odèn, en el Solsonès, y Fígols i Alinyà, en el Alt Urgell.Miquel Soro rumbo a una cima con una estética plana R.M. BoschEn la bajada nos dirigimos hacia el sur en busca de un pequeño espolón y desde allí trazamos una diagonal hasta el prado del Tossal, que se adivina muy bien desde arriba. Luego enfilamos de vuelta por la pista que nos llevará hasta Els Planells. A punto de acabar descubrimos en el cielo signos de vida humana, un parapentista.Periodista.
Lecciones de geodesia en una montaña solitaria
Miquel Soro, geógrafo especializado en cartografía, elige ascender la Gespeguera, la cumbre más occidental del macizo de Port del Comte






