Europa avanza hacia un modelo de control ambiental más estricto que obligará a los países de la Unión Europea a realizar mediciones remotas de las emisiones en las vías públicas. En España, el Gobierno ya ha aprobado la norma para estos dispositivos que actúan como una prueba de humos de la ITV, pero en plena calle y con el coche en marcha. Es decir, son unos radares que, en vez de detectar a los vehículos que sobrepasan la velocidad, lo hacen con los más contaminantes. ¿Cómo funcionan y qué miden exactamente estos dispositivos?Mediante sensores ópticos instalados en los laterales de la vía, proyectan haces de luz (visibles o invisibles) que atraviesan los gases de escape de los vehículos en circulación. El sistema es capaz de realizar 100 mediciones en tan solo 0,5 segundos, de forma que calcula en tiempo real los niveles de óxidos de nitrógeno (NOx), monóxido de carbono (CO), hidrocarburos (HC), amoníaco (NH₃) y partículas (PM).Además de analizar los gases, el dispositivo cuenta con cámaras de lectura de matrícula y sensores para medir la velocidad y aceleración del vehículo. Esto permite cruzar los datos de emisiones reales con la normativa Euro que le corresponde al coche según su ficha técnica. De esta forma, se puede detectar si un coche contamina más de lo permitido debido a un mantenimiento deficiente, una válvula EGR obstruida, un filtro de partículas saturado o si sus sistemas han sido anulados ilegalmente.¿Cuándo empezarán a multar y en qué zonas se colocarán?Estos cinemómetros ya se han utilizado en pruebas piloto tanto en Madrid como en Amberes (Bélgica); sin embargo, su implementación para sancionar de forma automatizada todavía se encuentra en su fase final de regulación. En España, la intención es que estos radares se coloquen en las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE). De este modo, el control en estas áreas ya no se basará únicamente en la etiqueta de la DGT, sino en lo que el coche emite realmente mientras circula.En cuanto a los plazos, se estima que las multas podrían empezar a llegar a finales de la presente década, una vez que se defina la normativa europea definitiva y la DGT la trasponga a la regulación española. Además, las sanciones previstas no vendrían solas: además de la multa económica (que podría ser de 200 euros si se califica como infracción grave), el vehículo podría ser retirado de la circulación y obligado a pasar una inspección técnica adicional hasta que el problema sea subsanado en un taller.¿Qué vehículos son los más vulnerables ante estos radares?Los diésel más antiguos (etiqueta B o sin etiqueta), ya que son más propensos a acumular carbonilla en el sistema de escape o a sufrir averías en sus sistemas antipolución. Sin embargo, incluso un coche moderno con etiqueta C o Eco podría ser sancionado si circula con un fallo mecánico que dispare sus emisiones sin que el conductor lo note.
Estos nuevos radares de la DGT no controlan la velocidad, sino cuánto estás contaminando por circular con tu coche
La DGT ya tiene lista la normativa para homologar los nuevos radares de emisiones, capaces de detectar en tiempo real si un vehículo supera los límites de contaminación permitidos, incluso con la ITV en vigor.








