Según el V Observatorio de Radares de Coyote, ya son 3.621 los radares de la DGT operativos en España. Entre ellos nos encontramos con los fijos, los de tramo y los móviles; estos últimos son operados por la Guardia Civil, en ocasiones empleando estrategias en su colocación que los conductores han denominado antifrenazo y cascada. El ingeniero y CEO de EasyGas, Joseba Barrenengoa, ha alertado en un reciente video de estos cinemómetros móviles con tecnología LiDAR que los agentes establecen cerca de radares fijos para pillar infractores hasta en dos ocasiones de forma consecutiva.¿Cómo pueden multarte hasta en dos ocasiones con estos tipos de radares?El funcionamiento de estos sistemas se basa en una estrategia de combinación de cinemómetros, uno fijo y otro móvil, en un mismo tramo. Joseba Barrenengoa explica que el objetivo de la DGT es evitar que el conductor realice maniobras peligrosas para eludir la vigilancia: "Lo que pretende la DGT evitar es que des frenazos bruscos cuando llegas a un radar para ponerte a la velocidad que ese radar marca y provoques un accidente".Por un lado, los radares antifrenazo se ubican varios metros antes del radar fijo. De esta forma, el dispositivo móvil detecta la velocidad real de circulación antes de que el usuario frene al ver la señalización del radar fijo. Barrenengoa advierte de la doble sanción en este caso: "Te van a caer dos multas. Una, por ir a 150, donde tienes que ir a 100. Y segundo, si consideran que para pasar de 150 a 100 ha sido una reducción muy brusca, otra multa".Por otro lado, los radares en cascada se colocan unos metros más adelante del radar fijo, una vez que el conductor ya lo ha atravesado. Estos dispositivos buscan sancionar a quienes, tras pasar el punto de control anunciado y creerse fuera de vigilancia, vuelven a acelerar por encima del límite permitido. Según el experto, es una trampa para lo que hacemos casi todos: "Bueno, ya me he alejado y ¿qué te puede pasar? Pues que unos metros más adelante haya otro radar no anunciado".El coste de intentar engañar al radarPor un lado, la sanción por frenar de forma brusca e injustificada está recogida en el Reglamento General de Circulación y conlleva una multa de 200 euros y la retirada de cuatro puntos. Por lo que el CEO de las gasolineras low-cost recuerda: este castigo "puede ser incluso más grave que el de la velocidad".Por otro lado, dependiendo de cuánto se supere el límite de velocidad detectado por el primer o segundo radar, el conductor puede enfrentarse a multas que alcanzan los 600 euros y la pérdida de hasta seis puntos adicionales. En total, un solo tramo de carretera mal gestionado por el infractor puede suponer la pérdida de gran parte de los puntos de su licencia.
Joseba Barrenengoa, CEO de gasolineras low-cost, alerta sobre los radares 'antifrenazo' y los cascada: "Te van a caer dos multas"
La DGT avisa de la presencia del radar fijo, pero no del que coloca consecutivamente para 'cazar' a los conductores cuando todavía se están aproximando o cuando ya lo han superado.










