Madrid se prepara para acometer el mayor cambio de su planificación urbanística en casi dos décadas. El Ayuntamiento trabaja ya en el futuro Plan Estratégico Municipal (PEM), el documento que sustituirá al vigente Plan General de Ordenación Urbana (PGOUM) de 1997 y que redefinirá cómo crece, se transforma y se organiza la capital. El objetivo pasa por simplificar la normativa, hacer más flexible la gestión urbanística y avanzar hacia una ciudad con barrios mixtos, donde convivan viviendas, comercios, oficinas, equipamientos y actividad económica para evitar zonas que se vacían durante buena parte del día.Así lo han explican fuentes de Urbanismo, responsables de la elaboración del documento, que detallan que uno de los cambios más relevantes será la simplificación de los usos del suelo. Frente a las cuatro categorías actuales —residencial, dotacional, terciario e industrial—, el nuevo plan las reducirá a tres grandes grupos. En la práctica, el uso residencial englobará cualquier modalidad de vivienda; el dotacional incluirá tanto equipamientos públicos como privados destinados a prestar servicios a la ciudadanía; y el nuevo uso productivo reunirá toda la actividad económica, desde la industria hasta oficinas, hoteles, comercios o cualquier otro uso terciario.¿Para qué sirve este cambio? Principalmente, para facilitar los cambios de uso del suelo y permitir que los nuevos desarrollos no se limiten a viviendas, sino que incorporen también actividad económica, equipamientos y servicios que den vida a los barrios desde el primer momento. Desde Urbanismo explican que el PGOUM actual se creó ante una planificación más rígida, concebida para proteger determinados usos, como el industrial, dificultando su transformación. El nuevo Plan Estratégico creará "pasarelas" entre los distintos usos para hacer mucho más sencillo adaptarlos cuando las necesidades de un barrio cambien.Mantener la vida en los barrios durante todo del díaAsí, si el Ayuntamiento detecta que una zona cuenta con demasiada vivienda pero carece de actividad económica, comercios o dotaciones, podrá impulsar modificaciones para reforzar el uso deficitario y recuperar el equilibrio urbano. Desde Urbanismo insisten en que el objetivo de todos estos cambios es evitar que Madrid se convierta en una gran ciudad dormitorio. La intención es que cada barrio combine vivienda, empleo, comercio y servicios para mantener actividad durante todo el día y reducir la necesidad de gastar mucho tiempo en desplazamiento a otros puntos de la ciudad para trabajar o acceder a equipamientos.Un referente de una combinación de usos bien hecha es Méndez Álvaro. Los responsables consideran que este desarrollo ha conseguido integrar en las mismas manzanas viviendas, oficinas, alojamientos de flex-living, comercios y otros servicios, generando actividad tanto durante el día como por la noche. Principalmente, ese el modelo que el Consistorio quiere extender al resto de Madrid frente a barrios excesivamente especializados, como podrían ser zonas de oficinas como la de Azca, que prácticamente se vacían al terminar la jornada laboral, o desarrollos exclusivamente residenciales que permanecen sin apenas actividad durante buena parte del día. O sea, evitar la creación de barrios dormitorio (exclusivamente para residir) y de barrios polígono (donde se acude solo para trabajar), optando por un modelo de barrios mixtos con usos combinados. Para lograr ese objetivo, el Ayuntamiento considera que todavía existe margen para intensificar algunos usos en distintas zonas de la ciudad. Mientras que en el interior de la M-30 la densidad media se sitúa entre las 90 y las 100 viviendas por hectárea, en muchos de los desarrollos exteriores apenas alcanza las 40 viviendas por hectárea. Esa diferencia permitirá incorporar nuevos usos o aumentar algunos ya existentes para construir barrios más equilibrados y completos.Un proceso de información pública de hasta seis mesesEsta transformación no afectará únicamente al modelo urbano. También cambiará la propia estructura normativa. Con la entrada en vigor del Plan Estratégico Municipal desaparecerá el actual PGOUM y las actuales normas urbanísticas pasarán a convertirse en ordenanzas municipales. Según Urbanismo, este cambio permitirá adaptar la regulación con mayor rapidez. Mientras que una modificación del PGOUM puede requerir actualmente entre dos y tres años de tramitación, los cambios futuros podrán aprobarse mediante la modificación de ordenanzas, un procedimiento mucho más ágil.Para que estos futuribles se conviertan en realidad, Urbanismo prevé finalizar la redacción del Plan Estratégico Municipal en enero del próximo año y aprobarlo inicialmente en febrero en Junta de Gobierno. A partir de ese momento comenzará un periodo de información pública excepcionalmente largo, de entre cinco y seis meses, para facilitar que ciudadanos, empresas y colectivos puedan presentar alegaciones ante un documento que modificará de forma profunda la planificación urbanística de Madrid. Con ese calendario, el Gobierno municipal da prácticamente por descartado alumbrar el nuevo PEM antes de las elecciones municipales de mayo de 2027, por lo que su tramitación terminará en el próximo mandato.
Más Méndez Álvaro y menos Azca: el nuevo plan urbano combina vivienda y oficinas para desterrar los 'barrios polígono' y 'dormitorio'
El Ayuntamiento de Madrid prepara el Plan Estratégico Municipal (PEM) que sustituirá al actual PGOU para agilizar la gestión urbanística y construir una ciudad habitable. El texto se someterá a información pública en febrero y su aprobación final llegará ya en el próximo mandato.











