Isabel Díaz Ayuso va camino de aprobar una nueva ley del suelo a menos de un año de que finalice su tercer mandato. El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha aprobado este miércoles el proyecto de Ley de Impulso y Desarrollo Equilibrado en la Región (Lider), centrado en facilitar la construcción de viviendas y reducir los trámites burocráticos. El punto más importante es que los tiempos de la tramitación urbanística se reducen de 12 a 4 años. Para Ayuso y los suyos, este es el camino para tratar de solucionar los graves problemas de acceso a la vivienda que hay en España y, especialmente, en ciudades grandes como Madrid. La normativa, que será aprobada en la Asamblea de Madrid, donde el PP cuenta con mayoría absoluta, ha incorporado alegaciones de urbanistas, ecologistas y asociaciones de vecinos. Según el Gobierno de Ayuso, han añadido un 36% de las ideas que les han propuesto. Ahora, una vez que llegue a la Asamblea, los grupos de la oposición también podrán pedir cambios en la ley. Sin embargo, el espíritu de la norma no convence ni a PSOE ni Más Madrid ni a los colectivos que desde hace meses se oponen a la aprobación de este texto. A su modo de ver, tiene una idea mercantilista de la vivienda y una liberalización del suelo muy amplia que podría provocar, una burbuja inmobiliaria como la que se desató tras la ley del suelo de 1998. La aprobación del proyecto de ley no coge a nadie por sorpresa. La propia Ayuso lo había anunciado en el último debate de la región. Junto a una reducción del IRPF que aún está por aprobarse y la ley del concebido no nacido que ya salió adelante, este es uno de los grandes asuntos que la presidenta se había propuesto conseguir en estos años.La Comunidad de Madrid, en una nota pública, ha explicado este miércoles que con esta medida se permitirá a los ayuntamientos aprobar su planificación urbanística en un plazo de entre cuatro y seis años, reduciendo a más de la mitad el tiempo necesario en la actualidad. “Además, el planeamiento de desarrollo pasará de siete a cuatro años y, en determinados supuestos, podrá completarse en solo uno mediante ordenanzas urbanísticas. En este sentido, 42 ayuntamientos, entre ellos el de Madrid capital, ya han iniciado la elaboración de sus Planes Estratégicos Municipales al amparo de la Ley 7/2024 de desarrollo equilibrado en materia de medio ambiente y ordenación del territorio”, se lee en el texto. El equipo de Ayuso valora que también se simplifique la clasificación del suelo. Eran cinco y ahora quedan en tres: urbanizado, rural protegido y rural no protegido. A este nuevo reglamento se oponen diversos colectivos que han creado la Plataforma Madrid contra la ley Líder para advertir a la población de que esta ley “es otra vuelta de tuerca en desregulación y privatización de las políticas de suelo”. En declaraciones a este periódico, el responsable de Urbanismo y Vivienda de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm), Quique Villalobos, explica que se trata de “una versión 2.0 de la ley de 1998 de Aznar, la del todo urbanizable”. “Creo que ya sabemos las implicaciones tan negativas que tuvo aquella ley con la posterior burbuja y con no ofrecer vivienda a la gente que más lo necesita”, remacha. Sin embargo, el consejero de Medio Ambiente, Carlos Novillo, considera que se trata de una forma de “cambiar el paradigma del urbanismo madrileño”. Lo hace evolucionando desde “un modelo más rígido” a otro más flexible en el que se estudian más propuestas concretas. Los ecologistas lo ven como un subterfugio que permitirá que terreno protegido pase a urbanizable sin tantos controles. Según la Plataforma Ecologista Madrileña, 200.000 hectáreas podrían pasar a ser recalificables de las 800.000 que ocupa en total la región. En cualquier caso, la discusión continuará en las próximas semanas, aunque el PP tiene todo de cara para sacar adelante una ley que considera propietaria. Ayuso va de mano en este asunto.