En una ciudad donde predominan los rascacielos de líneas rectas y fachadas de vidrio, existe un edificio que parece desafiar todas las reglas de la arquitectura de Manhattan. Desde la costa del río Hudson, en el oeste de Nueva York, su silueta recuerda a una gigantesca pirámide metálica inclinada. Sin embargo, detrás de esa forma poco habitual se esconde una propuesta mucho más ambiciosa: crear un edificio de alta densidad donde la naturaleza ocupe un lugar central.Se trata de VIA 57 West, un complejo residencial ubicado en el número 625 de West 57th Street. Inaugurado en 2016, alberga 709 departamentos de alquiler distribuidos en una superficie de aproximadamente 77.000 metros cuadrados y fue diseñado por el prestigioso estudio danés Bjarke Ingels Group (BIG) para la desarrolladora The Durst Organization.Su rasgo más llamativo no es solamente su aspecto exterior, sino el enorme jardín que protege en su interior: un espacio verde de unos 2.000 metros cuadrados, con 80 árboles y 47 especies de plantas autóctonas, concebido como un oasis urbano capaz de reducir el efecto de isla de calor y ofrecer un refugio climático para sus residentes.La pirámide que reinventó el concepto de rascacielosA diferencia de las torres tradicionales de Nueva York, VIA 57 West no se eleva de forma uniforme. Tres de sus lados comienzan prácticamente al nivel de la calle y ascienden de manera gradual hasta alcanzar unos 137 metros de altura en una de sus esquinas.El resultado es una figura que cambia completamente según el punto desde el que se observe. Desde el río Hudson parece una enorme pirámide plateada. Desde algunas calles de Manhattan, en cambio, puede confundirse con un edificio residencial convencional.Los arquitectos definieron esta tipología como "Courtscraper", un término que fusiona las palabras inglesas courtyard (patio) y skyscraper (rascacielos).La idea consiste en combinar dos modelos urbanos que tradicionalmente parecían incompatibles: la densidad vertical de los rascacielos estadounidenses y los patios interiores característicos de las manzanas europeas.Según explicó el propio Bjarke Ingels, el objetivo era demostrar que no era necesario elegir entre una torre o un edificio con patio."No tenemos que limitarnos a una sola opción. Podemos tener ambas", resumió el arquitecto al presentar el proyecto.Un jardín escondido en el corazón del edificioMy favorite apartment building in NYC is Via 57 West pic.twitter.com/wUnKHBMZy8— Bobby Fijan (@bobbyfijan) December 3, 2023
En Nueva York hay una pirámide donde viven más de 700 personas: su jardín con 80 árboles funciona como un refugio climático en plena Manhattan
Diseñado por el estudio Bjarke Ingels Group, VIA 57 West rompe con el modelo tradicional de los rascacielos al combinar una torre residencial con un enorme patio interior repleto de vegetación.






