26 de julio, 2026 - 07h00El jueves pasado, en una reunión de la Junta Cívica de Guayaquil a la que asistieron unos 120 miembros, entre representantes de instituciones y personas naturales, uno de los planteamientos mejor acogidos por las presentes fue que se debe conformar el Distrito Metropolitano de Guayaquil. Se trata de una forma de asociación que consta en la Constitución y que permite a los municipios coordinar actividades que pueden realizar mejor de manera conjunta.Hasta ahora solo la ha adoptado Quito, pese a no haberse asociado con otras ciudades. Ser distrito metropolitano le ha permitido prescindir de la Prefectura para decidir sobre las parroquias rurales del cantón, donde están el aeropuerto y los valles, y también crear minialcaldías zonales para mejor atender a sus ciudadanos.El Distrito Metropolitano de Guayaquil también tendría estas atribuciones, y podría crear minialcaldías en el Guasmo, la vía a la costa, la parroquia Febres Cordero o La Puntilla, y prescindir de la Prefectura para decidir sobre el desarrollo de Posorja, futuro polo industrial. Habría una sola autoridad de tránsito para todo el Gran Guayaquil. Pero el Gran Guayaquil le sacaría más partido que Quito al distrito metropolitano.Todo cambió drásticamente a partir de 1970. Ese año se inauguró el puente de la Unidad Nacional; antes, la ciudad y Durán estaban separadas por el ancho Guayas que solo se cruzaba en gabarra; hoy están unidas. El puente, al atravesar La Puntilla, motivó que las haciendas de esa parroquia rural de Samborondón se urbanizaran, y la expansión hacia el norte incorporó Daule, por lo que hoy hay un asentamiento humano de unos 3,3 millones que duermen en una ciudad, trabajan en otra y se entretienen en una tercera. Se requieren acciones mancomunadas.Agua potable. Guayaquil la tiene desde que se concesionó, pero es un servicio para la ciudad. Durán tiene graves problemas de agua. Un distrito metropolitano permitiría una concesión que abarque a todo el Gran Guayaquil regado sobre cuatro cantones.Guayaquil tenía el mejor servicio eléctrico del Ecuador, proporcionado por Emelec, propiedad de Boise Cascade, que ante el hostigamiento del gobierno militar en 1974 vendió sus acciones al administrador de Emelec, John Escopetta. El Estado dejó de reembolsar a la empresa el subsidio tarifario para sectores populares y Emelec se fue extinguiendo. Hoy el servicio eléctrico del Gran Guayaquil se lo reparten dos dependencias de la estatal Celec, quienes responden al gerente de esa entidad en la capital y no a los ciudadanos a quienes están supuestas a servir. La inversión estatal en el servicio eléctrico del Gran Guayaquil es ínfima, desestimando sus necesidades como centro industrial y exportador de la nación. Se requiere conformar una sola empresa eléctrica metropolitana en la que los cuatro cantones tengan acciones y con la que el Gobierno se comprometa a reembolsar el subsidio para que haya fondos para invertir en el servicio eléctrico.Hasta 1972 hubo una empresa municipal telefónica que con apoyo tecnológico de la sueca Ericsson daba un servicio excelente. El Gobierno militar la estatizó y el servicio se deterioró. Afortunadamente hoy hay dos empresas privadas que brindan un excelente servicio telefónico y ya no sería relevante una intervención del distrito metropolitano. (O)
Walter Spurrier Baquerizo: Guayaquil Distrito Metropolitano | Columnistas | Opinión
Tendría estas atribuciones, y podría crear minialcaldías... y prescindir de la Prefectura.











