“Es que no puedes porque eres mujer… Si mi mamá no me dice que no puedo, nadie va a venir a decirme que no puedo hacerlo”. Estas son las poderosas palabras que impulsaron a Paola García, de 30 años, escaramuza y charra, a fundar la plataforma Más Mujeres Charreando, una iniciativa que desde 2022 promueve la igualdad de género dentro de la charrería, el deporte nacional de México, declarado patrimonio cultural inmaterial de la humanidad por la Unesco en 2016.Esta idea me impulsó a abordar una historia que llevaba tiempo queriendo contar. Desde hace años trabajo temas relacionados con la situación de las mujeres en México. Algunos de ellos han sido especialmente duros, centrados en las distintas formas de violencia que atraviesan millones de mujeres en este país poliédrico, complejo y, a menudo, profundamente contradictorio.Sin embargo, allí conviven también otras realidades. Mujeres que avanzan, conquistan espacios y desafían estructuras tradicionalmente cerradas. Porque, aunque la sociedad mexicana sigue siendo en muchos aspectos conservadora y machista, eso no ha impedido que las mujeres continúen avanzando.La charrería es mucho más que un deporte de habilidades ecuestres. Es identidad, tradición y orgullo nacional. Un universo cultural que preserva valores profundamente arraigados y donde los roles de género han estado históricamente muy definidos. El punto de inflexión llegó en marzo de 2026, cuando la Federación Mexicana de Charrería reconoció oficialmente al primer equipo femenino charro. La iniciativa, impulsada por Paola García, marca un precedente histórico. Este reconocimiento abre la puerta a la inclusión plena de las mujeres en categorías que hasta ahora permanecían reservadas exclusivamente para hombres.