La evolución del fuego que mantiene en emergencia a Ávila, Madrid y Toledo ha quedado registrada por los satélites del programa europeo Copernicus de dos formas complementarias. Por un lado, el Sistema Europeo de Información de Incendios Forestales (EFFIS) traza casi en tiempo real los polígonos del área quemada, lo que permite seguir el tamaño del fuego día a día. Por otro, los satélites Sentinel-2 —de la misma familia Copernicus— fotografían el terreno con imágenes que muestran con nitidez la cicatriz del incendio sobre el paisaje.La imagen más actualizada, que encabeza este artículo y detallamos a continuación, es del viernes 24 de julio. Desde entonces el perímetro ha seguido creciendo (en rojo, sobrepuesto).Las primeras llamas se declararon al mediodía del miércoles, al sur de los municipios abulenses de Burgohondo y Navaluenga. El viento las empujó rápidamente hacia el este, hacia los bosques que cubren las laderas del valle de Iruelas, reserva natural en la vertiente norte de la Sierra de Gredos.En el siguiente recorte del mapa satelital movemos el foco hacia el este, siguiendo el fuego. Se aprecia cómo las llamas llegaron enseguida al pueblo de El Tiemblo, tras subir y bajar el valle de Iruelas. En ese momento, los datos de satélite ya indicaban más de 11.000 hectáreas quemadas.A escasos kilómetros hacia el este, en Madrid, se distinguen los otros fuegos: los de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias. Los perímetros del incendio de Ávila y el de Madrid estaban, a media tarde de este sábado, a menos de diez kilómetros de distancia.Recorriendo la imagen hacia el este en se ve cómo el aire que soplaba desde el suroeste ha empujado los humos hacia la ciudad de Madrid. Ese viento ha movido los dos fuegos en la misma dirección, casi en paralelo.La siguiente imagen, de la empresa privada de satélites Planet, está tomada en alta resolución. Muestra la zona al sur de Navaluenga y Burgohondo, donde se originó el incendio.Si esa imagen de alta resolución permite ver la situación final del fuego, la siguiente ayuda a entender cómo estalló todo. Procede de EUMETSAT, la agencia europea de satélites meteorológicos, que combina tres canales infrarrojos para mostrar la intensidad de los incendios activos casi en tiempo real: revela lo violento que es cada foco. Aunque su calidad es baja, resulta útil para ver cómo se ha duplicado la superficie afectada en poco más de 48 horas. El incendio de Ávila pasó de unas 9.000 hectáreas del viernes por la mañana a las más de 21.000 del sábado por la noche; el de Madrid, de 6.000 a 24.000 en el mismo periodo.El análisis de EFFIS sobre los perímetros quemados, cruzado con la cartografía CORINE Land Cover, permite distinguir qué tipo de terreno se ha visto afectado en cada foco. Más de 20.000 de las 42.000 hectáreas quemadas en todo el incendio eran de bosque.El incendio apenas tiene precedentes tampoco en número de desalojados. El Ministerio del Interior cifraba este sábado en más de 88.000 las personas evacuadas o confinadas por ambos fuegos. Tras la tarde de fuerte viento desde el norte, han empezado los desalojos al sur de Navaluenga y los evacuados o desalojados superan este domingo los 120.000. La lista de municipios afectados ha crecido hora a hora a medida que el fuego avanzaba hacia el valle del Tiétar.