Los incendios forestales que han marcado las últimas semanas en España ya son visibles desde el espacio. El programa europeo Copernicus ha difundido nuevas imágenes captadas por los satélites Sentinel que reflejan la magnitud de los principales focos activos y la huella que han dejado sobre el territorio. Las instantáneas muestran grandes columnas de humo extendiéndose por buena parte del centro y el oeste peninsular, además de amplias superficies completamente calcinadas. La publicación llega después de que el Gobierno declarara el pasado 23 de julio la emergencia nacional debido a la gravedad y simultaneidad de los grandes incendios registrados en distintos puntos del país. La combinación de altas temperaturas, vegetación extremadamente seca y fuertes rachas de viento ha favorecido una rápida propagación de las llamas, obligando a desplegar un amplio dispositivo de extinción. Según ha explicado Copernicus, dos grandes incendios concentraban la máxima prioridad durante los últimos días. El primero corresponde al incendio de la Sierra Oeste de Madrid, originado tras la unión de varios focos iniciados en los alrededores de Almorox, Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias. El perímetro afectado supera las 27.000 hectáreas, convirtiéndose en uno de los mayores incendios registrados este verano en la Comunidad de Madrid. El segundo gran foco se localiza en la provincia de Castellón, en el entorno de la Vall d'Uixó, a unos 50 kilómetros al norte de Valencia. Aunque su evolución ha sido favorable en las últimas jornadas, el incendio ha obligado a importantes evacuaciones y continúa bajo estrecha vigilancia por parte de los equipos de emergencia. Las imágenes distribuidas por el programa europeo proceden de dos satélites distintos. El Sentinel-3, que sobrevoló la Península el 26 de julio, permite observar una extensa nube de humo gris extendiéndose sobre el centro y el oeste de España. Junto a ella, una imagen de mayor resolución obtenida por el Sentinel-2 muestra uno de los frentes activos dentro del perímetro del incendio de la Sierra Oeste madrileña, donde todavía trabajan numerosos efectivos. Además de servir como documento visual, estas observaciones tienen una función operativa. El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (CEMS) ha activado su sistema de cartografía rápida para facilitar información actualizada a los responsables de la gestión de la emergencia. Gracias a las imágenes satelitales es posible delimitar con precisión la superficie quemada, localizar nuevos focos, analizar la evolución del incendio y apoyar la planificación de las labores de extinción. TE PUEDE INTERESAR La dimensión de la emergencia queda reflejada también en los datos acumulados durante los últimos días. Más de 100.000 personas han sido evacuadas o han recibido órdenes de confinamiento en las zonas afectadas, mientras cientos de bomberos, miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME), medios aéreos y personal especializado continúan desplegados para intentar contener los principales incendios. Mientras tanto, la situación sobre el terreno sigue siendo compleja. Los incendios de Madrid, Ávila y Toledo han arrasado conjuntamente alrededor de 80.000 hectáreas y han afectado a más de 90.000 personas. En la Comunidad de Madrid, los trabajos nocturnos han permitido reducir parcialmente la amenaza en algunos frentes, especialmente en la zona del río Cofío, aunque el incendio continúa sin estar completamente controlado y preocupa la llegada de una nueva ola de calor prevista para esta semana. En Ávila, el incendio originado en Burgohondo ha superado ya las 50.000 hectáreas calcinadas, lo que lo sitúa como el mayor incendio forestal documentado en la historia de España. Pese a ello, los responsables del operativo han mostrado cierto optimismo tras conseguir estabilizar varios sectores especialmente complicados durante las últimas jornadas. Las imágenes difundidas por Copernicus llegan, además, en un momento especialmente delicado desde el punto de vista meteorológico. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ya ha advertido de una nueva ola de calor que comenzará el miércoles y que podría favorecer el recrudecimiento de algunos incendios todavía activos. El seguimiento mediante satélite volverá a convertirse, una vez más, en una herramienta esencial para observar desde el espacio cómo evoluciona una emergencia que sigue transformando el paisaje español. Los incendios forestales que han marcado las últimas semanas en España ya son visibles desde el espacio. El programa europeo Copernicus ha difundido nuevas imágenes captadas por los satélites Sentinel que reflejan la magnitud de los principales focos activos y la huella que han dejado sobre el territorio. Las instantáneas muestran grandes columnas de humo extendiéndose por buena parte del centro y el oeste peninsular, además de amplias superficies completamente calcinadas.
Los incendios han cambiado el mapa de España: así lo ha capturado Copernicus desde el espacio
La tecnología de observación terrestre permite medir con precisión el alcance de los grandes fuegos, ofreciendo una perspectiva inédita de la devastación










