La historia y otras disciplinas interesadas en lo social nos dan a conocer hechos y personajes de nuestro pasado. Con una mirada diferente, propia, la literatura también nos narra su perspectiva sobre ese mismo pasado. En este sentido, uno de los períodos que ha dado origen a numerosas obras literarias es el llamado “peronismo clásico” (1946-1955) y, dentro de él, sobresalen las referidas a Eva Perón. No cabe duda de que, desde el punto de vista político, Juan Perón ha sido mucho más importante que Eva. Sin embargo, desde una perspectiva literaria, tampoco cabe duda de que ella ha sido más relevante que su marido. La corta vida de Eva (recordemos, 33 años), con sus múltiples avatares, desde su origen en un pueblo de provincia, pasando por su actividad artística y finalmente llegando a convertirse en “primera dama”, ha constituido un fuerte aliciente para plasmarla en narraciones diversas. No menos llamativo que esa breve vida ha sido lo sucedido con ella luego de su muerte. Es más, puede decirse que la Eva “post-mortem” ha sido objeto de mayor atención literaria que la Eva viviente.

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