Aitana Palomar S.Barcelona. Periodismo Blanquerna 26/07/2026 06:00 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa piel es el órgano más grande del cuerpo humano: en los adultos cubre aproximadamente 2 metros cuadrados y representa alrededor del 16% del peso corporal. Además de actuar como barrera protectora, cumple con funciones esenciales para el organismo, de ahí que mantenerla sana sea tan importante. Cuidarla, especialmente en verano, cuando está más expuesta al sol, reduce el riesgo de desarrollar enfermedades graves como el cáncer de piel.Según datos del Hospital Clínic Barcelona, este es uno de los tipos de cáncer más frecuentes en todo el mundo. Se desarrolla principalmente en las áreas más expuestas a la luz solar: la cara, las orejas, el cuello y las manos. Para detectarlo a tiempo, hay que prestar atención a cualquier cambio en la piel: lunares asimétricos o que cambian de forma, bordes irregulares, cambios de color, diámetros superiores a 6mm o cualquier evolución en el aspecto de lunares o manchas.El cáncer de piel es altamente prevenible y evitarlo no exige renunciar al sol. De hecho, se puede tomar el sol de manera saludable –y aprovechar sus beneficios, como la síntesis de vitamina D– sin exponerse en exceso a los rayos ultravioleta. Para ello, especialistas del Hospital Clínic Barcelona recomiendan adoptar los siguientes hábitos:1. Evitar las horas más intensas de sol. Tanto en verano como en invierno, y especialmente en la playa o tras una larga exposición solar, conviene evitar el sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde.2. Cubrirse la piel. La ropa protectora –sombreros de ala ancha, gafas de sol, prendas que cubran la mayor parte del cuerpo– actúa como barrera física contra los rayos UV.3. Aprovechar la sombra. Buscar espacios sombreados para reducir la exposición solar es especialmente importante en las horas de mayor intensidad, ya que permite al cuerpo evitar la sobreexposición y recuperar temperatura.4. Aplicar protector solar. Usar crema solar de amplio espectro con un factor de protección superior a 30 FPS es imprescindible durante todo el año. Debe proteger contra rayos UVA y UVB y, si se usa en la playa o la piscina, ser resistente al agua. Conviene aplicarlo con generosidad en todas las zonas expuestas –orejas, cuello, parte superior de los pies y cuero cabelludo– y volver a aplicarla cada dos horas.5. Realizar autoexámenes regulares. Otra manera sencilla de prevenir el cáncer de piel es revisarse el cuerpo con regularidad y consultar a un especialista ante cualquier cambio o anomalía.6. Visitar al dermatólogo. Las revisiones anuales con un dermatólogo permiten hacer un seguimiento de la salud de la piel y detectar alteraciones que puedan pasar desapercibidas en el autoexamen.