EntrevistaEl excandidato presidencial reiteró su decisión de no volver a ser candidato y habló de los planes de su partido para las elecciones locales de 2027.Sergio Fajardo ha aspirado a la Presidencia tres veces. En 2026 fue el candidato de centro que obtuvo la mayor cantidad de votos en primera vuelta, con un millón de apoyos. Foto: Juan David Cuevas. El Tiempo26.07.2026 00:01 Actualizado: 26.07.2026 00:01
A medida que se aproxima el 7 de agosto, la política colombiana parece haberse reducido a lo que sucede en los dos extremos del espectro político. Por una parte, Abelardo de la Espriella se prepara para su posesión, mientras sus tensiones con el mandatario saliente y el Centro Democrático no parecen dar tregua. Por otra, el presidente Petro luce cada vez más impulsivo e irascible, y se prepara para liderar una oposición volátil y explosiva, ante el pasmoso desvanecimiento del ex candidato Iván Cepeda. Entre medio de esa situación, el 45 por ciento de los colombianos, que según las encuestas se consideran de centro, parece haberse quedado viendo un chispero.¿Cuáles son los caminos para sustraerse a esa polarización? ¿Dónde están los candidatos que hasta hace poco poblaban ese segmento del espectro político? Sergio Fajardo, el candidato de centro que obtuvo la mayor cantidad de votos en la primera vuelta, ha decidido regresar al ruedo antes de lo que muchos pensaban. A continuación opina sobre lo que está viendo en el país antes de que arranque el nuevo gobierno, evalúa su decisión de no volver a ser candidato y explica los planes de su partido para las elecciones locales de octubre de 2027. LEA TAMBIÉN Han pasado ocho semanas desde que obtuvo un millón de votos en la primera vuelta. ¿Qué ha pasado desde entonces y por qué había guardado silencio?Fue la campaña más difícil de mi vida, por la confrontación y la polarización que existe en Colombia. Sacar ese millón de votos fue algo muy especial: teníamos todas las circunstancias en contra y a pesar de ellos pasamos el umbral del 4 por ciento.Han sido unas semanas muy agitadas, con muchas cosas que están pasando en el país. Escuché con mucha atención los discursos del 20 de julio, los del presidente Petro y los del presidente electo Abelardo de la Espriella. No me gusta el clima de tensión que estoy viendo. Ya va siendo momento de volver la arena política, porque el camino que viene es largo y muy complejo.¿Se mantiene en la decisión de no volver a ser candidato?No voy a volver a ser candidato presidencial. Ya he sido tres veces, y media más cuando fui candidato a la Vicepresidencia con Antanas Mockus. Ya es suficiente; tienen que aparecer otras personas. Ser candidato es muy duro. Nosotros hemos construido durante 26 años y medio un movimiento cívico y hemos luchado por unas ideas y unas propuestas. La exigencia personal y familiar ha sido muy grande.Si no va a volver a ser candidato, ¿qué significa entonces volver a la arena política?No ser candidato no quiere decir que me retire. Yo empecé a los 43 años. Construimos un movimiento cívico con la inspiración de Antanas Mockus, quien nos mostró que se podía hacer una política diferente. Sigo creyendo que la política es el espacio para transformar nuestra sociedad. Creo en una política diferente, quiero este país y por eso sigo.Sergio Fajardo fue candidato presidencial en 2026. Foto:EL TIEMPO¿Qué va a hacer, concretamente?Pertenezco a un partido que se llama Dignidad y Compromiso. Dignidad era el partido liderado por Jorge Robledo y Compromiso Ciudadano es el movimiento que he liderado desde que empezamos. Nos juntamos en 2023 para construir un partido y tener una estructura de organización.En ese partido, que todavía es pequeño en el sentido político, quiero devolver todo lo que he aprendido y todo lo que hemos construido. Quiero hacer de ese partido un espacio para que participen nuevas personas, para ayudar a construir propuestas, para hacer una política diferente, y para ser mentor dentro de ese proceso de transformación política de Colombia.El millón de votos que recibió en la primera vuelta llegó por tratarse de Fajardo y no por la estructura de Dignidad y Compromiso... ¿Cómo hacer el tránsito del apoyo a una persona hacia un estructurar un partido organizado?Es todo un reto. Estos movimientos cívicos están asociados con la figura de una persona, en este caso la mía, en otro caso la de Antanas Mockus u otras que han tenido figuración. Pasar de un movimiento donde la relación está dada por afinidad con unas ideas, un comportamiento y un ejemplo, a convertirlo en una estructura organizada, es complejo.Tengo que jugar un papel: sigo siendo profesor, convocar y ejercer liderazgo. Por ejemplo, debemos prepararnos para participar en las elecciones locales de 2027. Esa es una responsabilidad personal que tengo con el partido. Allí está Jennifer Pedraza. Tenemos que hacerlo y este es el momento preciso para Colombia.Nuestra tarea es mostrarle al país que no estamos atrapados en esa confrontación entre lo que significan Abelardo De La Espriella y Gustavo Petrosergio fajardoExcandidato presidencial¿Cómo se va a despojar el movimiento de la marca ‘Fajardo’?No es obligatorio despojarse de la marca Fajardo. Yo voy a estar ahí participando, pero mi labor será abrir el partido, interpretar lo que está pasando en la sociedad y tener las puertas abiertas para que muchas personas puedan decir: “quiero participar en política”. Quiero convertir las experiencias que he tenido en estos años en herramientas de participación política.Hablemos de quienes pueden ser sus coequiperos. ¿Las posiciones de la nueva senadora Jennifer Pedraza en el Congreso reflejan una posición de Fajardo?No es necesario que Fajardo y Jennifer piensen lo mismo. Jennifer es una figura de la política colombiana: inteligente, capaz, aguerrida y con convicciones. Hay cosas en las que discrepo, pero eso no es problema. Compartimos principios, una forma de entender la política y la responsabilidad frente a lo público.El reto es abrir la puerta para que el partido no sean solamente Jorge Enrique Robledo, uno de los mejores senadores que ha tenido el país en años, Jennifer y Fajardo.Jennifer Pedraza y Sergio Fajardo. Foto:Prensa Sergio Fajardo.¿Qué tipo de personas quiere convocar?Ya vienen las elecciones de alcaldes y gobernadores en 2027. Esa es una oportunidad para abrir las puertas, hacer una política relacionada con el contexto regional, preparar propuestas y señalar ideas sobre cómo hacerla.Sueño con presentarle al país el próximo año unas 40 personas que sean candidatas y candidatos, para que Colombia vea cómo piensan y cómo trabajan. Muchas pueden ser nuevas; otras que hayan participado y quieran seguir luchando. Esa tarea requiere trabajo, disciplina y seriedad, pero la podemos hacer.¿Cuáles son los tres principios fundamentales de esta nueva etapa de Dignidad y Compromiso?Hay tres problemas fundamentales de la sociedad colombiana, que siguen siendo los mismos desde el primer día en que empezamos a hacer política en Medellín. Primero, las profundas desigualdades sociales y la pobreza. Segundo, la violencia y la inseguridad. Tercero, la corrupción y una cultura de la ilegalidad.En el campo de la desigualdad debemos reconocer diferencias entre personas y territorios. Las reformas sociales necesarias tienen que ver con generar las condiciones de vida para que las personas tengan una vida digna. También es necesario cerrar las grandes brechas de desarrollo que hay entre regiones. LEA TAMBIÉN En seguridad estamos en una condición crítica. La violencia y la criminalidad han evolucionado: ya no se trata simplemente del narcotráfico, sino de extorsión, trata de personas, minería ilegal y muchas otras actividades. Hay cerca de 600 municipios con presencia de esa ilegalidad. Debemos fortalecer la fuerza pública, incorporar inteligencia y perseguir el dinero ilegal.La corrupción está asociada directamente con la forma de hacer política. Siempre he dicho: de la forma como se llega al poder, así se gobierna. Debemos luchar contra la corrupción, puerta de entrada a una cultura generalizada de la ilegalidad, que se mezcla con la inseguridad, la criminalidad y las desigualdades. No me creo moralmente superior, pero tenemos condiciones éticas para hacer política.Estos temas se parecen mucho a su discurso de campaña. ¿Qué va a hacer de nuevo para que no parezca que sigue en campaña?No podría ser de otra manera: creo en esos temas y uno lucha por sus convicciones. No somos prisioneros de una ideología que nos diga qué hacer; tenemos capacidad para construir y entender los contextos. El reto de 2027 es presentar ideas para ciudades y departamentos, y lograr que nuestros candidatos se acerquen a las comunidades y construyan propuestas con gente que sabe y ha trabajado.Todavía estamos en el maremágnum de la campaña. El 20 de julio me dejó preocupado por la confrontación de los discursos. Son posiciones nocivas, que no permiten avanzar en proyectos estratégicos para atacar las desigualdades, la violencia y la cultura de la ilegalidad.Nuestra tarea es mostrarle al país que no estamos atrapados en esa confrontación entre lo que significan Abelardo de la Espriella y Gustavo Petro.¿Cuál es su mayor ilusión y su mayor temor frente al gobierno entrante de Abelardo de la Espriella?Tengo serias reservas. Me enfrenté con él durante la campaña. Nunca he borrado un trino ni un video: dije lo que dije y tengo todas las reservas del mundo. Pero quiero ser una voz serena, responsable y decente, aunque ser decente no sea viral. Por eso digo que vamos a esperar. Con todas las prevenciones y después de haber dicho que nunca quería que fuera presidente, vamos a darle un compás de espera a ver cómo le va.De lo que ha mostrado, me gusta el espíritu de trabajar con las regiones, pero convertir los anuncios en acciones es dificilísimo. Hay que revisar proyectos, recursos y necesidades de departamentos y municipios. He visto el gabinete y hay una persona que me parece buenísima: la ministra de Minas y Energía. No la conozco, pero sé que sabe de energía. Ojalá lo haga muy bien. En fin, tengo muchas reservas, pero como líder político hay que ser respetuoso y dar un compás de espera.Abelardo De La Espriella en Montería. Foto:Alcaldía de Montería¿Cuál es su mayor ilusión y su mayor temor frente a la oposición del Pacto Histórico? ¿Está pensando en Petro o en Cepeda?Cepeda ya le entregó a Petro la dirección. Pongo el tema personal a un lado: creo que Cepeda es una buena persona, pero nunca pensó ser candidato presidencial. Eso fue un accidente político. Quedó atrapado en algo para lo cual nunca se preparó y no estaba listo.Detrás de todo esto está Petro, como lo escuchamos el 20 de julio: es caótico. Tiene una capacidad tremenda para crear confrontación y decir que no lo dejan los ricos, los medios, el Congreso, los jueces o los ministros. Pero tiene una incapacidad total para construir, transformar y generar confianza. Ese Petro caótico será el que veremos a partir del 7 de agosto liderando la oposición.Ojalá yo esté equivocado. Ojalá podamos darle razonabilidad a la discusión política. Por eso tenemos que estar nosotros: para mostrar que, por fuera de esa confrontación y esa división, hay muchas personas que no se ven reflejadas y necesitan una expresión política que muestre que Colombia es mucho más que ellos dos. LEA TAMBIÉN Hasta hace seis meses habría sido impensable hablar de las perspectivas políticas sin mencionar a Álvaro Uribe. ¿Ya no es necesario hacerlo o tiene algún comentario alrededor de su rol actual?Uribe era inspiración para De la Espriella, la persona más notable, pero ya no es así. Lo que vemos es una confrontación que seguirá porque hay muchas heridas y mucha rabia detrás.Nosotros tenemos que decirles a muchas personas en Colombia: salgamos de eso, hay otras alternativas. Ese es nuestro reto político y lo vamos a hacer.Le tengo otro reto: actúe como editor. ¿Qué título le pondría a esta nueva etapa de su carrera política?No me gusta la palabra centro, porque es un concepto que se suele definir por negación: no es izquierda ni derecha. Pero aceptemos que así se llama. Somos necesarios quienes podemos hablar diferente; quienes, cuando nos opongamos, lo hagamos con rigor, seriedad y decencia; quienes reivindiquemos la sensatez, la empatía y la capacidad de construir. Somos muy necesarios para Colombia, somos urgentes para Colombia.El reto es convocar a más personas y convertir todo ese conocimiento en política para llegarle a la gente. Hoy el centro es más necesario que nunca.MAURICIO REINAEspecial para EL TIEMPO Sigue toda la información de Política en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






