0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa hotelera alemana Meininger ha elegido Barcelona como base de operaciones para extender su modelo de alojamiento asequible en el sur de Europa. El establecimiento que acaba de inaugurar junto al recinto de Fira Gran Vía, en L’Hospitalet de Llobregat, supone la primera pieza de un plan de crecimiento con el que quieren saltar de los 37 activos actuales a los 50 en cuatro años.Tras el de Barcelona, la cadena prevé abrir otro hotel en Madrid, al lado del Retiro, para el 2028. Y ya estudia nuevas ubicaciones en València, Bilbao, Málaga o Sevilla. También en la vecina Portugal. “Barcelona es el inicio de nuestra estrategia ibérica”, resume Ajit Menon, consejero delegado de la compañía, a través de una videollamada. Europa del Este y el Reino Unido figuran asimismo entre los objetivos de esta cadena con fuerte actividad en el centro del continente y que el último ejercicio facturó 200 millones de euros.En el 2028 tendrá su próxima apertura, Madrid acogerá uno de sus hoteles junto al parque del RetiroSu incursión barcelonesa, en un antiguo edificio de oficinas reconvertido, llega justo cuando el turismo y su papel en la economía de Catalunya han vuelto al centro de la discusión pública, con partidos políticos y grupos empresariales con posturas enfrentadas. A primera vista, Meininger lo tendría difícil para encajar en el modelo que se propugna desde las instituciones: menos cantidad de viajeros, pero “de más calidad”. Es el eufemismo que se utiliza para expresar la preferencia por visitantes de cierto poder adquisitivo y con un alto nivel de gasto.El negocio de Meininger se enfoca en otro segmento. A caballo del hotel y el hostel , con habitaciones particulares y servicios compartidos como cocina y salones, va dirigido a una combinación de familias con niños, jóvenes, viajeros de negocios y, en algunas plazas, también mochileros. “En Barcelona no tendremos mochileros –aclara Menon–, porque no disponemos de licencia para ello”, continúa.El directivo reconoce que la discusión sobre el turismo se ha extendido en toda Europa, pero da la vuelta al asunto y, en lugar de hablar de “turismo de masas”, prefiere hacerlo de un “turismo para la mayoría”. Para la gente corriente. “El grueso de personas se encuentra aquí”, reivindica.La hotelera cuenta con 37 establecimientos en Europa, que suman 21.200 camas en 27 ciudadesEn su caso, las familias representan el 25% de la actividad. “Les ayudamos a ajustar su presupuesto con la opción de cocinar en nuestros establecimientos”, señala. Otro porcentaje similar proviene de los viajes de jóvenes y de grupos de estudiantes. “Los niños y los jóvenes son los futuros ciudadanos, y viajar es sumamente enriquecedor para ellos, en términos de comprensión y respeto a las diferentes culturas”, continúa el consejero delegado. En el caso del hotel de Fira Gran Vía, los viajeros de negocios también tendrán un peso relevante. “Queremos ser la opción de ocio asequible en el centro de la ciudad”, concluye.Su discurso recuerda al del consejero delegado de Ryanair, Michael O’Leary. El incombustible directivo siempre pone en valor que, por mucho que algunos critiquen a la aerolínea, esta ha democratizado los viajes en avión con sus tarifas económicas y ha contribuido a la construcción de cierto espíritu europeo entre amplias capas de la sociedad –él mismo es un férreo defensor de la UE–. Igual que Meininger, sus clientes están formados por grupos diversos de viajeros.Hasta aquí los paralelismos con el rey del low cost aéreo. Ahora, las 162 habitaciones y más de 500 camas del hotel de Barcelona servirán a la cadena alemana para evaluar la demanda en el sur de Europa y tomar decisiones a medio plazo. El verano, asegura Manon, no se verá afectado por la incertidumbre geopolítica.Periodista. Ha desarrollado gran parte de su carrera en La Vanguardia, donde ha cubierto las áreas de Educación y Universidades, Política y, ahora, Economía. Licenciada en Ciencias de la Información y Postgrado en Estudios Culturales