El fenómeno Mamdani, como se conoce el meteórico ascenso del nuevo alcalde de Nueva York, ha dejado alumnos por todo el mundo. Desde que ganó los comicios, en España algo se removió en los partidos de izquierda, y en especial en sus estrategias de comunicación: la idea de que existe otra forma de trasladar los mensajes, con un perfil más cercano, directo, que permita combatir la elevada desafección.

En España este camino lo han abierto algunas dirigentes políticas femeninas que ven acercarse las elecciones municipales. Rita Maestre (Más Madrid), con sus charlas callejeras con vecinos al estilo Mamdani –también replicadas por el nuevo primer ministro británico Andy Burnham–, es una de ellas. O Elisenda Alamany, de ERC en Barcelona, que acumula cientos de miles de visualizaciones con vídeos de running o de su día a día que le sirven para hablar de su ciudad.

Aunque no es un fenómeno solo femenino, los expertos en comunicación política consultados ponen como ejemplo otras figuras de izquierdas como Enma López en sus recientes primarias –que acabó perdiendo–, la ministra Mónica Garcia, o la teniente de alcaldía de Barcelona Laia Bonet. La ministra de Sanidad también recurre al running, o al tiempo que pasa con su mascota, para crear contenido personal. Y Bonet, por su parte, destaca por explicar con pedagogía los rincones y curiosidades de la ciudad.