TorosCay� herido a la hora de matar a su primer toro, muy complicado, con el que hab�a estado extraordinario. Se le pidieron las dos orejas pero el palco, incomprensible, s�lo concedi� una Marco P�rez es trasladado a la enfermer�a.Actualizado S�bado,

julio

19:41Volv�a Marco P�rez a la plaza de Cuatro Caminos donde de novillero dej� huella con un tarde �pica, y desgraciadamente cay� herido a la hora de matar a su primer toro de la tarde, de Juan Pedro Domecq, muy complicado. Marco lo hab�a dado todo y no pod�a escaparse el triunfo. Se perfil� con los chiqueros a la espalda y se tir� con una rectitud terrible. Marco P�rez, corneado al entrar a matar.Arjona / Lances de FuturoEl juampedro, brindado a Morante, lo prendi� de lleno por el muslo derecho o la zona inguinal derecha, percibi�ndose en seguida que el pit�n hab�a calado. El joven torero salmantino se ech� la mano a la herida, sin poder levantarse. Las cuadrillas los recogieron del suelo y se lo llevaron a la enfermer�a, donde ser�a operado por el equipo del doctor Casanova. El gesto de todos era de preocupaci�n. Marco P�rez hab�a estado extraordinario con el dif�cil toro, por entrega y resoluciones t�cnicas. En el volapi� dram�tico enterr� la espada arriba. Ya con �l en la mesa de quir�fano la gente se volc� en la petici�n de las orejas. El presidente solo le quiso dar una, y se encasquill� con la sensibilidad de un ladrillo. La bronca fue monumental. Y la actitud del palco, incomprensible.