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El Gobierno del presidente Rodrigo Paz impulsó una redefinición de la identidad nacional de Bolivia mediante el retiro de símbolos promovidos durante los 20 años de gestión del Movimiento al Socialismo (MAS), una decisión que reavivó el debate sobre la representación de los pueblos indígenas y el modelo de Estado instaurado en 2009.
Desde la llegada de Paz al poder hace ocho meses, la wiphala dejó de ondear junto a la bandera nacional en el Palacio de Gobierno, la iconografía oficial pasó de referencias precolombinas a republicanas y se suspendió la tradicional celebración presidencial del Año Nuevo aimara. La medida más reciente ocurrió en la Casa de la Libertad, donde los retratos de Túpac Katari y Bartolina Sisa fueron retirados del salón principal para ser ubicados en una sala dedicada a las rebeliones indígenas.
El director del museo, Mario Linares, justificó la decisión como una organización cronológica: "La gente que veía a Bolívar y a Sucre junto a Katari y Sisa interpretaba que estuvieron juntos en la creación del país (...) No dejan de ser importantes porque son precursores de la independencia en Bolivia. Pero, reitero, son precursores, no actores de la independencia", afirmó.






