LA PAZ.– Tras más de dos semanas de intensas protestas en Bolivia, el presidente Rodrigo Paz anunció este miércoles una reorganización de su Gabinete, lo que supone un cambio de estrategia política a fines de desactivar el conflicto. La decisión del mandatario se produce en medio de una fuerte crisis dentro de su Gobierno que impactó de lleno en la ciudad capital de La Paz, donde se registraron fuertes bloqueos, cortes de rutas y choques entre distintas facciones. “Tenemos que reordenar un gabinete que tiene que tener una capacidad de escucha”, afirmó el presidente boliviano en una conferencia de prensa en el Palacio de Gobierno, si bien aclaró que no dialogará con “vándalos” pero que “las puertas estarán abiertas” a “quienes respetan la democracia”.Paz, con apenas seis meses en el poder, enfrenta la presión social, principamente, de indígenas, campesinos y mineros, que mantienen desde hace tres semanas bloqueos de rutas en La Paz y sus alrededores, en medio de la peor crisis económica del país en cuatro décadas.Noticia en desarrolloLA NACION