Contenido automatizadoUn estudio revela el momento en que el cerebro abandona un plan ineficaz para adoptar una nueva respuesta.Los investigadores describieron cómo la comunicación directa entre el locus coeruleus (LC) y la corteza prefrontal medial (mPFC) permite reorganizar la actividad neuronal. Foto: iStockPERIODISTA25.07.2026 08:41 Actualizado: 25.07.2026 08:44

Saber cuándo insistir en una meta o cuándo cambiar de enfoque frente a un resultado adverso es una habilidad fundamental para la supervivencia. Esa transición mental —el instante exacto en que una conducta aprendida deja de ser útil y debe reemplazarse por otra— no ocurre de manera espontánea. Depende de un mecanismo biológico que compara las expectativas con la realidad y evalúa el desajuste para decidir si conviene ajustar la estrategia.El locus coeruleus es una pequeña estructura ubicada en el tronco encefálico. Foto:iStockRecientes investigaciones en el campo de la neurología han despertado un gran interés en torno a esta flexibilidad cognitiva. La falta o alteración de este proceso se ha vinculado directamente con condiciones y patologías como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), la depresión, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la esquizofrenia y la enfermedad de Alzheimer.Aunque la neurociencia ya conocía varias regiones cerebrales involucradas en la toma de decisiones, no se había demostrado con evidencia causal qué vía específica iniciaba el cambio de comportamiento.El estudio, liderado por la Universidad de California en Riverside y publicado en la revista científica eLife, identificó con precisión el circuito encargado de esta función. Los investigadores describieron cómo la comunicación directa entre el locus coeruleus (LC) y la corteza prefrontal medial (mPFC) permite reorganizar la actividad neuronal ante variaciones en el entorno.El locus coeruleus es una pequeña estructura ubicada en el tronco encefálico responsable de sintetizar la mayor parte de la noradrenalina del cerebro, un neurotransmisor clave para la atención, la vigilancia y la detección de cambios. Desde allí se envían señales hacia la corteza prefrontal medial, área que supervisa la adaptación de la conducta, el cumplimiento de reglas y la toma de decisiones.Sobre el rol de esta estructura, el neurocientífico Hongdian Yang, autor principal de la investigación, explicó a Wired:“El cerebro se enfrenta constantemente a entornos y demandas cambiantes. Nuestro trabajo demuestra que el locus coeruleus actúa como un regulador clave que ayuda al cerebro a transitar eficientemente entre diferentes estados conductuales”.El investigador añadió sobre el hallazgo: “Descubrimos que las señales del LC ayudan a reorganizar los patrones de actividad neuronal en la corteza prefrontal para que el cerebro pueda desvincularse de una regla antigua y adoptar una nueva”.Para comprobar la función de este circuito, el equipo utilizó un modelo de flexibilidad cognitiva en ratones. Los animales fueron entrenados para identificar estímulos sensoriales específicos bajo una norma determinada; posteriormente, la regla cambiaba y debían guiarse por una característica distinta para obtener la recompensa.Los resultados del experimento mostraron que:Al inhibir selectivamente las neuronas del LC o bloquear sus terminales en la corteza prefrontal, los ratones tardaron considerablemente más tiempo en reconocer la nueva norma y corregir su conducta.La noradrenalina cumple un papel directo en la reestructuración de la actividad eléctrica de la corteza prefrontal durante la transición entre esquemas mentales.Aunque la investigación se llevó a cabo en modelos animales, los científicos señalan que este avance permite comprender mejor las bases biológicas de la flexibilidad cognitiva. La identificación de este circuito abre la puerta para diseñar futuras intervenciones terapéuticas y comprender por qué esta capacidad se altera en diversos trastornos neurológicos y psiquiátricos en humanos.Aspectos clave de la investigaciónCircuito identificado: Comunicación entre el locus coeruleus (LC) y la corteza prefrontal medial (mPFC).Neurotransmisor clave: La noradrenalina actúa como modulador para reorganizar la red neuronal.Impacto clínico: Aporta pistas para entender deficiencias cognitivas en el TDAH, el TOC, la depresión y la enfermedad de Alzheimer.Modelo de estudio: Experimentos de modificación de reglas conductuales publicados en la revista eLife.*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista. Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.