Santi Sánchez |
Madrid (EFE).- Una combinación letal dispara las cifras de ahogamientos en España, las «muertes silenciosas» que ocurren cada verano: las olas de calor, cada vez más tempranas e intensas, que adelantan la temporada de baño, y una sensación de falsa seguridad que multiplica las imprudencias y temeridades en el agua.
En el primer semestre de 2026 en España han fallecido un total de 217 personas en espacios acuáticos, según el Informe Nacional de Ahogamientos (INA), elaborado por la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo (RFESS), y que recoge 92 casos en junio, la cifra más alta de la serie histórica.
Con motivo del Día Internacional para la Prevención de los Ahogamientos, expertos consultados por EFE llaman a incrementar la prudencia en los meses de verano a la hora de lanzarse al agua en mares, ríos, pantanos o piscinas.
El mar: playas vigiladas y nadar en paralelo a la costa










