Paula Gosende MadridActualizado S�bado,
julio
00:11B�rbara recibi� a las 12.11, el d�a de su cumplea�os, un mensaje ins�lito: una estruendosa alerta del sistema de emergencias ES-Alert que le ordenaba abandonar inmediatamente su domicilio ante el incendio que cercaba su casa.Sentada en un sill�n del sal�n de actos del polideportivo de La Marazuela en Las Rozas, relata a GRAN MADRID su d�a. Lo hace con la mirada perdida y con Byron, su beb�, dormido sobre el regazo. A sus pies, Pichi, su canario, revolotea en la jaula, ajeno a lo sucedido. Junto a ella est�n su marido, Iv�n; su hermano, Yusmel, y un enorme perro pastor.Mientras tanto, un proyector emite a todo volumen el 24 de RTVE, que informa de las novedades del incendio. Al cierre de esta edici�n, el fuego ha obligado a desplazarse a 25.000 personas en la Comunidad de Madrid."Pasamos miedo pero todo lo importante est� conmigo", cuenta B�rbara, tratando de consolarse. Su esposo le sujeta la mano mientras ella resume c�mo, tras la alarma, recogieron a sus animales, subieron a un autob�s municipal y terminaron en este polideportivo, donde esperan el permiso para regresar a casa. "Imagino que todo esto habr� sucedido por algo", reflexiona apelando a una fuerza mayor.Otros evacuados tienen, al menos, alguna certeza sobre lo que ocurrir� en las pr�ximas horas. "Nos han dicho que vamos a pasar aqu� unos dos d�as", explica escuetamente una mujer aqu� alojada.Entre sof�s del sal�n de actos, gradas, camillas de campa�a y camas para perros, cerca de un centenar de vecinos de Pelayos de la Presa y Colmenar del Arroyo convive aqu� con efectivos de emergencias, agentes de la Polic�a Municipal y voluntarios. Se da la paradoja que aquellos procedentes de Pelayos, tuvieron que huir a Colmenar en un primer momento antes de que el fuego les obligase a todos a acabar en Las Rozas. Entre los evacuados de Pelayos de la Presa est�n Juan y Sof�a, dos voluntarios de una protectora de animales. Han llegado con sus perros Chiqui y Blanquita y con un tercer can todav�a sin identificar, que les entreg� la Guardia Civil. "Nos dijeron que lo hab�an encontrado muerto de miedo y que nos lo llev�ramos. Estamos esperando un lector de chip para devolverlo", cuenta Sof�a mientras lo sostiene sobre las piernas.Juan y Sof�a, de Pelayos de la Presa, junto a sus mascotas. Sof�a sujeta un perro perdido que les entreg� la Guardia Civil.DANIEL J. OLLEROElla conf�a en que su vivienda siga en pie: "Mi casa no est� muy cerca del monte y creo que ha sobrevivido". Juan tiene otro pron�stico: "Yo tengo una parcela de 2000 metros y creo que se ha quemado todo: mi casa y la autocaravana", se lamenta."He podido salvar a mis perros pero tambi�n ten�a gatos y gallinas que he tenido que abandonar. Cuando la Guardia Civil ha venido a avisarnos, el fuego estaba a tan solo 10 metros y nos dijeron que nos fu�ramos inmediatamente porque nos pod�amos intoxicar".Pese a todo, Juan se aferra a un hilo de optimismo. "El vecino de la finca de al lado tiene una c�mara por internet y me env�a capturas de pantalla...", explica. "Se ve fuego, pero la imagen se sigue emitiendo y eso me da alguna esperanza".Otros sin embargo, han decidido quedarse pese a las llamas. A las puertas del polideportivo, una familia hace una videollamada a trav�s de WhatsApp con su primo que les cuenta c�mo se escondi� de la Guardia Civil que peinaba el pueblo para as� poder rescatar a sus animales mientras les daba la �ltima hora sobre el incendio en Colmenar del Arroyo: "El fuego ya est� junto a vuestras casas".












