El Gobierno central declaró este jueves la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid tras la petición del gobierno reagional ante la gravedad de los incendios que asolan el monte en Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias (unidos ya en uno solo), y también por el de Burgohondo, en la provincia de Ávila. Las autoridades reconocen que la situación es "crítica" y "complicada". Como ha dicho la presidenta Isabel Díaz Ayuso, es "el peor incendio de la historia de la Comunidad de Madrid". Las llamas no dan tregua. La Comunidad de Madrid sabe lo que es eso; conoce por experiencia el poder del fuego y sus consecuencias. Los datos históricos muestran una clara concentración de los incendios en la Sierra Oeste. Es una cuestión de vegetación seca, calor y baja humedad.Esta zona de Madrid combina en verano una gran continuidad de masas forestales con unas condiciones meteorológicas favorables a la propagación del fuego. A todo ello se suma en verano una elevada presión humana. Como está pasando ahora, los términos de San Martín de Valdeiglesias, Robledo de Chavela, Valdemaqueda, Cadalso de los Vidrios, Pelayos de la Presa y Villa del Prado han sido especialmente propensos a sufrir la calamidad del fuego.¿Por qué la Sierra Oeste? Calor, vegetación seca y menos lluviasLa voracidad del fuego en esta parte de la región madrileña responde a una acumulación de factores entre los que destacan "dos años seguidos muy lluviosos con un súbito parón de lluvias en mayo y la llegada inmediata del verano con altas temperaturas constantes y baja humedad", asegura Eduardo Rojas Briales, profesor de la Universitat Politècnica de València y exsubdirector general de la FAO, en declaraciones recogidas por Science Media Centre (SMC).Esta parte de la provincia de Madrid, que linda con las de Ávila y Toledo, es la zona del sistema Central "con menor precipitación por la reducción de la altitud de las cotas más altas" y, por ello, una vegetación "más proclive a quemar" que en otras áreas del mismo sistema. Rojas explica que aquí, desde la vertical de la ciudad de Ávila ciudad hasta prácticamente El Escorial, el sistema Central se hunde unos mil metros, con lo que pierde mucha de su capacidad de atraer lluvia y tormentas.Al haber menos precipitaciones, los suelos no retienen mucha agua ni nutrientes, de modo que "desaparecen los elementos templados y de alta montaña". Al pino silvestre y al rebollo les sustituyen las encinas y los pino pinaster y piñonero. A todo ello se suma, añade el experto, "la fuerte presión inmobiliaria de Madrid y la calidad de estos paisajes ha generado muchas construcciones dispersas en parte anteriores a una regulación urbanística moderna y que comportan muchos riesgos y distracción de efectivos".Y el cambio climático...Todo lo dicho hay que ponerlo en el contexto general, el de la crisis climática. "Es la crónica de una situación anunciada. Una vez hemos aceptado, como sociedad, cambiar el clima, estos incendios pasan a estar dentro de la normalidad; es decir, es lo que esperábamos", comenta a SMC Juli G. Pausas, del CSIC en el CIDE (Centro de Investigaciones sobre Desertificación).Según este profesor, "desde hace décadas se viene anunciando que, si seguimos aumentando las temperaturas, las consecuencias pueden ser muy negativas, incluyendo el incremento significativo de la actividad de los incendios (frecuencia, tamaño e intensidad)". Como dice Pausas, con estas temperaturas y olas de calor "casi cualquier tipo de vegetación puede arder".Cronología de los peores incendios de MadridRepasamos los peores incendios forestales registrados en la historia de la Comunidad de Madrid teniendo en cuenta la superficie quemada, el impacto ecológico y la repercusión social. Los años 2003 y 2019 fueron críticos y especialmente 1985, año que quedó marcado a fuego en la historia de España. Fue el año en el que más superficie se quemó en todo el país: 483.844 hectáreas.Sierra Oeste (1985)Considerado uno de los peores incendios del siglo XX en la Comunidad de Madrid, fue durante muchos años el incendio de referencia en la región. Lo fue por la enorme superficie arbolada afectada: más de 2.300 hectáreas de superficie arbolada quemada, según datos oficiales. Afectó a la Sierra Oeste, fundamentalmente a los términos municipales de Robledo de Chavela y Valdemaqueda. Ardieron pinares y encinares en una zona de gran valor ambiental.San Martín de Valdeiglesias (1991)Este municipio madrileño que linda con las provincias de Ávila y Toledo sufrió un importante incendio en julio de 1991. El fuego quemó más de 600 hectáreas arboladas.Robledo de Chavela-Valdemaqueda (1995)De nuevo en 1995 la sierra oeste de Madrid sufrió un grave incendio. Las llamas acabaron con casi 900 hectáreas de masa arbolada. 12.000 litros de agua cayeron desde dos hidroaviones, cinco helicópteros y dos aviones sobre los frentes norte (hacia Segovia) y oeste (hacia Somosierra). Se resistió el frente sur, hacia Montejo de la Sierra. De hecho, el fuego se detuvo a 9 kilómetros del hayedo de Montejo, uno de los más hermosos paisajes de la región.San Martín de Valdeiglesias-Pelayos de la Presa (2003)Fue uno de los incendios más graves del año en España, con más de 1.400 hectáreas de superficie arbolada quemada. Afectó a San Martín de Valdeiglesias, Pelayos de la Presa y su entorno, coincidiendo con la ola de calor histórica que aquel año afectó a media Europa.Robledo de Chavela-Valdemaqueda (2012)Este incendio se declaró el 28 de agosto de 2012 y quemó alrededor de 1.500 hectáreas, de ellas casi 900 arboladas, muchas de alto valor ecológico. Favorecido por el viento y la sequía, su rápida propagación obligó a realizar evacuaciones preventivas en Villa del Prado, Aldea del Fresno y San Martín de Valdeiglesias. Así se tuvieron que desalojar urbanizaciones y cortar carreteras.Cadalso de los Vidrios (2019)Hasta los presentes incendios de 2026, este era el mayor incendio registrado en Madrid en el siglo XXI por superficie total. En julio de 2019, las llamas quemaron 2.232 hectáreas, de ellas, más de 1.250 hectáreas de bosque arbolado. El fuego afectó también a municipios próximos, algunos de Castilla y León, y movilizó numerosos medios terrestres y aéreos.Miraflores de la Sierra-Rascafría (2019)Ese mismo año otro incendio importante se dio en los términos municipales de Miraflores de la Sierra y Rascafría. Las llamas quemaron más de 220 hectáreas, afectando al Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama.Sierra Oeste (2025)De nuevo, la sierra oeste de Madrid. El 28 de julio, tres incendios estallaron casi al mismo tiempo en Fresnedillas de la Oliva, El Escorial y Valdemorillo. El fuego quemó más de 600 hectáreas, obligando a cortar carreteras y dejando sin luz varias zonas.