Una investigación reciente aporta nuevas pistas para resolver uno de los enigmas más antiguos sobre la evolución de la Vía Láctea. El estudio plantea que nuestra galaxia habría experimentado un cambio significativo en su orientación durante su historia cósmica, modificando la dirección de su disco galáctico hace miles de millones de años. Esta estructura alberga la mayor concentración de estrellas y constituye uno de los principales componentes de la galaxia. Los hallazgos ofrecen una nueva perspectiva sobre la evolución dinámica de la Vía Láctea. Los resultados fueron presentados esta semana en la Reunión Nacional de Astronomía organizada por la Real Sociedad Astronómica, que se llevó a cabo en la ciudad de Birmingham. Durante el encuentro, los investigadores expusieron las evidencias que respaldan la hipótesis de este cambio de orientación ocurrido en un pasado remoto. El trabajo busca ampliar el conocimiento sobre los procesos que moldearon la estructura actual de la galaxia. Además, abre nuevas líneas de investigación para comprender mejor su evolución a lo largo del tiempo.Un equipo de investigadores de la Universidad de Durham utilizó simulaciones avanzadas ejecutadas en supercomputadoras para estudiar la evolución de galaxias con características similares a la Vía Láctea. El análisis reveló que aquellas que poseen halos estelares con rotación lenta presentan una mayor probabilidad de haber experimentado un “giro de disco”, un fenómeno en el que el disco galáctico modifica su orientación en más de 90 grados a lo largo de su historia. Esta estructura, donde se concentra la mayor parte de las estrellas, es la responsable de la forma espiral que caracteriza a nuestra galaxia. Los resultados ofrecen una nueva explicación sobre su evolución dinámica.El estudio también señala que el disco está rodeado por un extenso halo estelar, menos denso y formado principalmente por estrellas procedentes de galaxias más pequeñas que fueron absorbidas mediante sucesivas fusiones cósmicas. Las observaciones de la misión Gaia, de la Agencia Espacial Europea, habían mostrado previamente que este halo gira a una velocidad inusualmente baja, un comportamiento que aún desconcertaba a los astrónomos. Para esclarecer su origen, los científicos siguieron durante miles de millones de años la evolución de 25 galaxias similares a la Vía Láctea dentro del proyecto de simulaciones cosmológicas Auriga. Estos resultados aportan nuevas pistas sobre los procesos que moldearon la estructura actual de nuestra galaxia.El estudio permitió determinar que las galaxias con halos estelares de movimiento más lento presentaban dos características comunes durante su evolución. La primera estaba relacionada con una colisión frontal de gran magnitud con otra galaxia, mientras que la segunda correspondía a un proceso conocido como inversión de disco, en el que la orientación de la estructura galáctica cambia de manera significativa. Estos hallazgos ayudaron a los investigadores a establecer una posible conexión entre ambos fenómenos y la transformación de las galaxias a lo largo del tiempo.Kirill Batrakov, astrónomo y autor principal de la investigación, señaló que existen evidencias de que la Vía Láctea sufrió una colisión masiva en el pasado con una galaxia denominada Gaia-Salchicha-Encélado, también conocida como la Salchicha de Gaia. A partir de este antecedente, el científico considera probable que nuestra galaxia haya atravesado una inversión de disco en algún momento de su historia. Este descubrimiento podría explicar algunas de las características actuales de la Vía Láctea y su compleja evolución cósmica.La Vía Láctea representa una de las principales fuentes de estudio para comprender la evolución de las galaxias y analizar el comportamiento de la materia oscura. Aunque no todas las galaxias atraviesan un cambio de orientación tan profundo, la posibilidad de que nuestra galaxia haya experimentado una inversión de su disco ofrece nuevas claves para entender cómo se formaron y transformaron otros sistemas similares en el universo. Para los astrónomos, estudiar la Vía Láctea desde su interior permite obtener un nivel de detalle imposible de alcanzar con otras galaxias.Kirill Batrakov destacó que nuestra galaxia funciona como un laboratorio natural para investigar los procesos galácticos y señaló que este posible giro de disco añade un nuevo elemento a la historia de la Vía Láctea. Además, el estudio reveló que la rotación de su halo estelar está vinculada con el movimiento del halo de materia oscura, lo que indica que ambas estructuras habrían evolucionado de manera conjunta. Según los investigadores, esta relación se habría desarrollado mientras la galaxia crecía mediante la incorporación de galaxias satélite más pequeñas.
Un descubrimiento sacude a la astronomía: así cambió la Vía Láctea tras chocar con otra galaxia
Astrónomos de la Universidad de Durham, en el Reino Unido, encontraron evidencias que indican que la Vía Láctea experimentó una importante modificación en su orientación













