CONTENIDO publicitarioCon el sistema intermodal, urge un Sistema Interoperable de Recaudo con operadores, modos y pagos. Indra Foto: Indra24.07.2026 16:24 Actualizado: 24.07.2026 16:24
En una ciudad como Bogotá, donde un viaje puede comenzar en un bus zonal o en un TransMiCable, continuar en TransMilenio y, en el futuro, enlazar con el Metro o el RegioTram, el pago debe acompañar el recorrido de manera sencilla y continua. El Sistema Interoperable de Recaudo (SIR) busca hacer posible esa experiencia mediante una infraestructura digital capaz de articular medios de pago y sistemas de recaudo bajo reglas comunes, aunque intervengan distintos operadores y modos de transporte.La capital y otras ciudades del país, tienen ante sí el reto de diseñar e implementar un SIR capaz de acompañar la expansión de su red de transporte. La incorporación del Metro, el RegioTram y otros servicios exige una arquitectura tecnológica abierta, interoperable y escalable, que articule los sistemas actuales y futuros, facilite la experiencia de los usuarios y fortalezca la gestión del recaudo.La precisión importa porque el SIR no es simplemente una nueva tarjeta ni el reemplazo inmediato de tullave. La propia Secretaría de Movilidad de Bogotá lo define como una infraestructura digital con reglas de integración, negocio y gobierno. Su visión contempla una plataforma abierta, segura y flexible, capaz de conectar tarjetas bancarias, códigos QR, dispositivos móviles, billeteras digitales y, durante la transición, la tarjeta tullave. También busca facilitar el acceso al Metro, TransMilenio, SITP, Regiotram, transporte regional y servicios conexos de movilidad.Indra Foto:IndraLa interoperabilidad exige que las transacciones puedan reconocerse entre sistemas, que existan interfaces comunes, controles de seguridad, mecanismos de homologación y datos confiables para administrar y distribuir los recursos. En otras palabras, la tecnología debe hacer invisible para el pasajero una operación que, detrás de escena, es financiera y técnicamente compleja.Sistema con tecnología Indra GroupUno de los casos que ofrece pistas sobre ese reto funciona en Cataluña, España. Allí, T-mobilitat integra en una sola solución tecnológica a más de 70 operadores de metro, autobús, tranvía y trenes de cercanías, y presta servicio a una población superior a 7,5 millones de habitantes mediante un sistema tarifario integrado.El proyecto, desarrollado por la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) de Barcelona e Indra Group, multinacional española con presencia en Colombia y que aporta desde hace 13 años toda la tecnología que tiene la Vía al Llano, fue reconocido en 2025 en los Transport Ticketing Awards, en la categoría de programas para redes con más de un millón de viajes diarios. El galardón destacó una plataforma que integra la gestión tecnológica de los medios de pago, la validación, el acceso y el recaudo entre múltiples actores.El caso catalán ofrece una referencia relevante para Bogotá, ya que demuestra que es posible construir una capa tecnológica común para redes heterogéneas, integrar operadores y modos con características diferentes, y preparar el sistema para incorporar nuevos medios de pago sin rehacer toda la arquitectura. Esta capacidad de adaptación resulta especialmente importante para una ciudad que debe articular su operación actual con la entrada de nuevos modos de transporte.Indra Foto:IndraIndra Group describe T-mobilitat como una “plataforma multimodal e interoperable”. Esta combinación coincide con los principios que Bogotá ha planteado públicamente para el SIR: apertura para que puedan participar varios proveedores y escalabilidad para que el ecosistema crezca con nuevos modos, servicios y tecnologías.Según datos publicados por la compañía, Indra Group ha desarrollado más de 2.500 proyectos de movilidad en más de 100 ciudades de todo el mundo. Sus soluciones para transporte público gestionan más de 110 millones de transacciones diarias e incluyen más de 50 sistemas de back office.Del dispositivo a la integración del recaudoUn proyecto reciente ayuda a entender cómo están evolucionando los puntos de contacto con el usuario. La Autoridad de Tránsito del Área Metropolitana de Washington (WMATA), en Estados Unidos, adjudicó a Indra Group la renovación de hasta 450 terminales de venta y atención al viajero en 98 estaciones. Los equipos admitirán pagos con tarjetas bancarias, teléfonos inteligentes y billeteras digitales, y podrán integrarse con los sistemas existentes de gestión y control de acceso mediante una arquitectura modular, abierta y escalable.Más allá de la renovación de los dispositivos, el caso refleja la transición hacia sistemas de recaudo capaces de convivir con la infraestructura existente e incorporar progresivamente nuevas formas de pago. Esta evolución resulta relevante para Bogotá, que deberá articular soluciones actuales y futuras bajo una arquitectura común a medida que se integren nuevos modos de transporte.Indra Foto:IndraPara el SIR de Bogotá, una arquitectura abierta debe facilitar la incorporación de distintos proveedores, permitir la certificación de nuevos participantes y preservar la seguridad y la trazabilidad de cada operación. También debe garantizar la continuidad del servicio, de modo que la transición tecnológica no traslade su complejidad al ciudadano.Una técnica que se nota menosPara el pasajero, el resultado esperado es una experiencia sencilla que le permita elegir un medio de pago disponible, acceder a diferentes modos y consultar con claridad sus cobros. Para la autoridad, el beneficio es mayor capacidad de control, información para planear el sistema y una base común para administrar el recaudo. Para los operadores, supone reglas técnicas compartidas y la posibilidad de integrarse sin desarrollar una solución aislada para cada red.El reconocimiento internacional obtenido por T-mobilitat pone de relieve el valor de las soluciones capaces de integrar decenas de operadores, gestionar grandes volúmenes de viajes y coordinar entidades públicas y privadas bajo una arquitectura común. Esta experiencia constituye un referente relevante para Bogotá, donde la interoperabilidad deberá articular diferentes modos de transporte, actores y medios de pago.Bogotá tiene la oportunidad de aprovechar experiencias internacionales probadas, como T-mobilitat, para construir un sistema acorde con las necesidades de la ciudad, apoyado en tecnología adaptable y en una gobernanza que preserve el control público, la seguridad y la capacidad de evolución. El valor del SIR estará en conectar lo que hoy funciona por separado, integrar nuevos medios de pago y modos de transporte, y acompañar el crecimiento de la ciudad. Allí se jugará la verdadera transformación del recaudo interoperable. Sigue toda la información de Más Contenido en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







