Contenido automatizadoLa académica manifestó su visión sobre el futuro del sector a propósito de la iniciativa presentada por el Gobierno saliente esta semana.Dolly Montoya se convirtió en 2018 en la primera mujer al mando de la Universidad Nacional. Foto: Carlos Ortega / EL TIEMPO24.07.2026 15:53 Actualizado: 24.07.2026 15:53
En medio de la discusión por la reforma a la educación superior que presentó el Gobierno saliente, la exrectora de la Universidad Nacional, Dolly Montoya, volvió a abrir uno de los debates más relevantes sobre el futuro de las universidades públicas: cómo lograr que el conocimiento científico salga de las aulas y los laboratorios para convertirse en soluciones concretas para el país. La académica defendió los modelos de transferencia de conocimiento hacia el Estado y aseguró que estigmatizarlos limita el aporte de la academia al desarrollo del país.A través de un hilo publicado en su cuenta de X, Montoya sostuvo que la educación superior debe fortalecer los mecanismos que permiten conectar la investigación con las necesidades del Estado, las regiones y el sector productivo.“La universidad pública no puede limitarse a producir conocimiento; también debe ponerlo al servicio del país. La investigación tiene sentido cuando logra transformar realidades y resolver problemas de la sociedad”, escribió.Exrectora de la U. Nacional, Dolly Montoya, sobre la reforma a la educación. Foto:X: @DollyMontoyaUNPara Montoya, esa discusión cobra especial importancia en momentos en que el país vuelve a debatir el rumbo de la educación superior. A su juicio, la universidad pública no solo debe formar profesionales e investigadores, sino también contar con instrumentos que le permitan convertir ese conocimiento en innovación, política pública y desarrollo.“Impulsamos mecanismos previstos por la Ley 30 de 1992 que permiten conectar la academia con el Estado, las regiones y el sector productivo. No se trata de privatizar la universidad, sino de fortalecer su capacidad para transferir conocimiento y generar impacto”, afirmó.Como ejemplo de ese modelo, la exrectora mencionó a Rotorr, una corporación creada durante su administración para facilitar la ejecución de proyectos de investigación aplicada y transferencia tecnológica desde la Universidad Nacional.Según explicó, la experiencia de Rotorr demuestra que este tipo de organizaciones pueden convertirse en un puente entre la academia y las necesidades del país, permitiendo que grupos de investigación desarrollen soluciones para entidades públicas y otros sectores, al tiempo que generan recursos adicionales para fortalecer las capacidades científicas de la propia universidad.“Uno de esos mecanismos fue Rotorr. Su propósito nunca fue beneficiar a personas, sino crear un puente para ejecutar proyectos de ciencia, tecnología e innovación. Los recursos obtenidos se reinvierten en investigación, capacidades institucionales y en fortalecer la Universidad Nacional”, señaló.Las declaraciones de Montoya también buscan responder a los cuestionamientos que durante los últimos años han rodeado este tipo de figuras asociativas.Los recursos derivados de los proyectos se reinvierten en la investigación y en las capacidades institucionales de las universidades; no son de uso privado.— Dolly Montoya C. (@DollyMontoyaUN) July 24, 2026










