Torroella de Montgrí (Girona) (EFE).- Una valla que frena el paso de personas, una red contra depredadores y la presencia de informadores ambientales protegen actualmente el primer nido de tortuga Caretta caretta, o boba, de esta temporada detectado en Cataluña, a la espera de que los huevos eclosionen en la segunda mitad de septiembre.

La puesta tuvo lugar en la playa de Mas Pinell, en Torroella de Montgrí (Girona), en una zona de fuerte presencia humana por la existencia a muy pocos metros de un camping de grandes dimensiones.

El director general de Políticas Ambientales y Medio Natural de la Generalitat, Marc Vilahur, ha querido visitar un día después el nido y a las personas que trabajan en su conservación.

Vilahur ha explicado a EFE que son 71 los huevos que conforman la puesta, «una medida interesante», y ha advertido de que las tortugas ya forman parte de la actividad natural en Cataluña.

Agentes rurales y equipo de la Universidad de Vic. EFE/David Borrat.