Los caraqueños han ido retomando sus rutinas paulatinamente entre el miedo, la tristeza y la nostalgia, cuando se cumple un mes del doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que afectó la zona norte de Venezuela y que ha dejado hasta ahora un balance oficial de casi 5.400 muertos.El tránsito ha ido en aumento y la mayoría de los comercios ya reabrió al público, mientras decenas de carpas permanecen instaladas en distintos puntos del oeste de la capital venezolana, donde pasan las noches cientos de familias que perdieron sus viviendas o que esperan a que sean evaluadas por ingenieros y autoridades.

En otros sectores, como El Paraíso, San Bernardino (oeste) y Altamira (este), se observa la maquinaria pesada encargada de la remoción de escombros de los edificios colapsados. De acuerdo con el último balance de las autoridades, publicado el miércoles, unos 856 edificios fueron afectados por el doble terremoto y 190 colapsaron.En El Paraíso, Tibisay Farías salió a dar una vuelta con su familia para calmar los nervios, porque el pasado 24 de junio, cuando ocurrió el doble terremoto, era feriado nacional en Venezuela, igual que este viernes, cuando se conmemora el natalicio del Libertador Simón Bolívar.