México enfrenta una nueva escalada arancelaria de Estados Unidos, en plena revisión del acuerdo comercial de Norteamérica, el TMEC. Como ya había advertido, el Gobierno de Donald Trump reactivó este jueves su muro arancelario contra más de 60 economías, incluido México, por no haber adoptado suficientes medidas para frenar las importaciones de mercancías producidas mediante trabajo forzoso. En el caso del país latinoamericano, la tarifa será del 10% y afectará únicamente a los bienes que incumplen con el tratado. El anuncio se produjo solo unas horas después del encuentro entre la presidenta Claudia Sheinbaum y el representante comercial de EE UU (USTR, por sus siglas en inglés), Jamieson Greer, en Ciudad de México. Tras la visita, ambos gobiernos expresaron acuerdos y coincidencias, pero eso no impedirá que, a partir de este viernes, el 15% de las exportaciones mexicanas que no están amparadas por el TMEC paguen una tarifa extra para acceder al mercado estadounidense. A pesar de las constantes audiencias y llamadas entre el Gobierno de Sheinbaum y sus contrapartes estadounidenses, México no logró esquivar del todo la nueva andanada de aranceles. “Los trabajadores estadounidenses no deberían tener que competir con productos elaborados con mano de obra forzosa porque nuestros socios comerciales se niegan a prohibirla. El presidente Trump está corrigiendo esta injusticia al imponer aranceles para fortalecer la competitividad de Estados Unidos”, declaró Greer este jueves, tras publicarse la orden ejecutiva. La medida, que entrará en vigor a primera hora de este viernes, sustituirá el arancel universal del 10% aprobado bajo la sección 122 de la Ley de Comercio, aprobado en enero pasado.Los nuevos aranceles se basan, sin embargo, en el artículo 301 de la misma ley de 1974. Greer abrió un expediente para poder justificar los aranceles a países que incurran en prácticas “desleales, injustificables o discriminatorias” para las empresas estadounidenses. El Departamento de Comercio concluyó que México tiene normas que prohíben la importación de productos de trabajo forzoso, pero no vigila eficazmente su cumplimiento. Por eso, encuadra al país norteamericano en el grupo de economías con un arancel del 10%, junto a la Unión Europea y Canadá, el otro país que participa en el TMEC.Precisamente Canadá ha sufrido un golpe más duro. Estados Unidos aprobó la semana pasada un arancel del 50% para un amplio catálogo de productos importados de Canadá, como materiales de automoción, productos lácteos, bebidas alcohólicas, textiles y muebles, entre otros. Además, a Ottawa también le afecta la nueva remesa de aranceles para los productos que no están cubiertos por el TMEC. La negociaciones comerciales entre Canadá y Estados Unidos están resultando más complicadas y espinosas que con México. 01:33Sheinbaum sobre nuevos aranceles de TrumpClaudia Sheinbaum esta mañana, en Morelos. Vídeo: EPVPara el Gobierno de Sheinbaum, la imposición de aranceles únicamente al 15% de las exportaciones mexicanas fuera del TMEC, lejos de ser una derrota, implica casi una victoria. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, indicó que esta nueva tarifa no afecta ni cambia la posición del país latinoamericano. “Ese 10% es del mismo nivel que teníamos y a otros países les pusieron un poco más, el 12,5%”, declaró. Sin embargo, para los expertos e industriales, esta decisión complica el escenario de negociación del TMEC y es una señal clara de que Washington seguirá marcando pauta binacional a través de sus medidas proteccionistas. “A pesar de que se tienen contactos de alto nivel, las negociaciones no han logrado acuerdos de fondo para que México sea considerado en un grupo estratégico aparte. Estados Unidos aún piensa que México debe alinearse más con sus peticiones y parece que cederá hasta tener un arreglo administrado bajo su lógica”, indicó un industrial que optó por el anonimato.Adolfo Laborde, especialista en comercio internacional y profesor del CIDE, señaló que el país está en una renegociación asimétrica y que el margen de maniobra del Gobierno mexicano es muy limitado debido al empeño de la actual Administración en seguir con el TMEC y, con las condiciones actuales, este acuerdo ya no genera certidumbre para las inversiones. “La salida de Toyota de la planta en Mexicali hacía Tacoma (Texas), es un indicador que se va a repetir, van a llegar inversiones, pero muy pequeñitas”, comenta. El experto añade que la imposición de estas tarifas, aunque solo se aplique al 15% de las exportaciones, rompe con el espíritu de libre comercio del TMEC.El nuevo muro arancelario de Trump terminó por empañar el encuentro entre Sheinbaum y Greer de este jueves como parte de la revisión anual del TMEC. Antes de que se publicara la orden de la Casa Blanca, la mandataria había asegurado avances importantes. Las comitivas de ambos países abordaron temas de seguridad económica, trabajo, agricultura, servicios de pagos electrónicos, acero, aluminio y automóviles. De acuerdo con las autoridades mexicanas, tanto México como EE UU coincidieron en la importancia de fortalecer la manufactura en América del Norte y de hacer frente al aprovechamiento indebido por parte de países no integrantes del tratado. La siguiente ronda de negociaciones se realizará durante la primera quincena de septiembre.Pese a la estrategia de no confrontación y “cabeza fría” de la presidenta Claudia Sheinbaum, Estados Unidos no ha cesado de arrinconar a su socio con el amago de romper el TMEC y la imposición de nuevos aranceles. México deberá calibrar con pulso quirúrgico para mantener su ventaja comercial competitiva al amparo del acuerdo comercial, ya que de ello depende más del 80% de las exportaciones mexicanas, un flujo de bienes y mercancías que aporta al país más de 500.000 millones de dólares anuales. Con más de 300 kilómetros de frontera compartida, el mercado estadounidense representa una piedra angular para la economía mexicana y Trump lo sabe.