El muro arancelario del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por trabajo forzoso supone un nuevo desafío para México. Washington impuso, a partir de este viernes, una nueva ronda de aranceles a más de 60 economías que sustituye al arancel universal del 10% que vencía esta semana. En el caso de México, a pesar del TMEC, las exportaciones mexicanas fuera del TMEC deberán pagar un arancel del 10%. Frente a este revés comercial, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha declarado que fue una decisión unilateral de EE UU y que su Gobierno buscará mantener su condición preferencial respecto a otras nacionales. “Lo que nosotros estamos buscando son mejores condiciones para México y que no vaya a haber un nuevo arancel, que ya no haya sorpresas de nuevos aranceles en este nuevo marco que existe para dar garantías a los inversionistas”, indicó en su habitual conferencia matutina.La mandataria reconoció que es complejo negociar con EE UU por la visión proteccionista de Trump, sin embargo, destacó que México mantuvo el mismo arancel del 10% para los envíos que no cumplen con el TMEC. Aparte, el país paga aranceles sectoriales sobre automóviles, acero y otras materias primas, como el cobre. “Lo que estamos buscando es mantener una condición preferencial frente al resto del mundo. En este momento la tenemos porque lo que tiene arancel, hoy por hoy, son los vehículos, el acero, el aluminio y lo que se exporta fuera del tratado comercial. Estamos trabajando para llegar a un acuerdo a largo plazo”, dijo.Sheinbaum añadió que la revisión del TMEC se está haciendo sobre la base de una nueva visión de Estados Unidos de protección de su economía y de la imposición de aranceles al resto del mundo, incluido México. En este proceso, Washington quiere elevar las reglas de origen en sectores estratégicos y, con este telón de fondo, el país latinoamericano quiere que estas reglas sean regionales y, por ende, representen un beneficio para México. LLa segunda economía de América Latina encara este nuevo desafío comercial en medio de la revisión del TMEC. Esta semana una comitiva estadounidense, liderada por el representante comercial de EE UU, Jamieson Greer, se reunió con Sheinbaum y su equipo económico para avanzar en la renegociación del acuerdo comercial. Las jornadas de trabajo son el primer cara a cara entre los países tras la negativa de Estados Unidos a extender el acuerdo por otros 16 años. Mientras EE UU busca que su vecino país del sur compre más insumos estadounidenses y así se reduzca su déficit comercial, el Gobierno mexicano aún aboga por la integración regional. “La prosperidad de México ayuda a Estados Unidos, es indispensable que haya prosperidad en ambos países. No es trivial la negociación”, zanjó.